Aportes para el debate de las nuevas tecnologias III

Última parte de nuestra entrada en el libro Muerde! de La Tribu.

Un nuevo paradigma cultural.

La Cultura no la crean los artistas ni los intelectuales. Es un hecho social, surgido de las prácticas cotidianas de una comunidad específica. Los artistas, para el caso, son sujetos que logran plasmar en su quehacer las complejas y contradictorias relaciones sociales en las cuales se hayan insertos. Incluso en los casos más disruptivos, rupturistas y de vanguardia, al productor cultural no se lo puede entender por fuera de sus condiciones históricas particulares.

Por lo tanto, debemos resaltar la dinámica democrática, participativa y popular de la producción cultural como factor de desarrollo humano.

Esta caracterización, sin embargo, no está exenta de múltiples tensiones que toman variadas formas de acuerdo a cada momento histórico.

La maduración del capitalismo moderno en el siglo XX trajo consigo la aparición de la Industria Cultural como fenómeno de masas y una sustancial modificación en la forma de producción y distribución artística, regidas desde ese momento por el mercado y los intereses corporativos. El centro de decisión de la producción cultural fue la disputa.

Actualmente, la emergencia de las redes sociales distribuidas hace entrar en crisis a la Industria Cultural como paradigma.

Esta tendencia implica una reformulación integral del modelo, que aún es incipiente y con resultados abiertos. La alternativa que se consolide dependerá de variables tanto endógenas como exógenas (en relación al campo cultural) pero inevitablemente tendrá que liberar o encauzar la enorme potencia creativa inherente a la era de la información.

En este marco, es bueno resaltar algunas características de la sociedad en red: participación, generación colectiva de contenido, autonomía, libertad de reflexión y acción, horizontalidad.

En nuestro caso, estos no son lineamientos simplemente analíticos, ya que creemos profundamente en los valores inherentes.

La Cultura Libre como alternativa.

Junto con la Industria Cultural, el andamiaje legal que ésta promueve entra en crisis. Las restricciones que impone el sistema de copyright (derechos de autor y propiedad intelectual) en la práctica están demostrando no ser herramientas correctas ni para fortalecer al campo cultural, ni para volver sustentable economicamente la actividad de los artistas.

Por el contrario, la Cultura Libre permite un mayor control de los creadores sobre sus obras y un mejor acceso social a los bienes intelectuales y creativos.

Se considera que un trabajo es libre cuando contempla las siguientes libertades:

  1. usar el trabajo y disfrutar de los beneficios de su uso.
  2. estudiar el trabajo y aplicar el conocimiento adquirido de él.
  3. hacer y redistribuir copias, totales o parciales, de la información o expresión.
  4. hacer cambios y mejoras, y distribuir los trabajos derivados.

Encontramos antecedentes de está visión dentro del software libre, que es el primer espacio que plantea este tipo de licenciamientos como una cuestión necesaria para potenciar el desarrollo colectivo (GNU-GPL).

Estos sistemas de licenciamiento abiertos han ido tomando fuerza en los ultimos años en otros campos que ya no son directamente asociados al desarrollo de software sino también a la producción de bienes culturales en general.

Creemos que las licencias abiertas se están demostrando acordes con la lógica de la sociedad en red, habiendo notables casos a nivel internacional que lo demuestran. En la música, por ejemplo, es una referencia necesaria el caso de la banda británica Radiohead con su disco In Rainbows. Lo importante, igualmente, resulta ser que este paradigma funciona no solo para los “casos de éxito”, sino para el conjunto de la producción creativa.

Sabemos los desafios que implica construir una sociedad como la que soñamos. Confiamos plenamente en que la hora de la libertad, la igualdad y la fraternidad está finalmente llegando. Nuestro esfuerzo, en este sentido, está puesto en construir herramientas que sirvan para apuntalar a la Cultura Libre como uno de los pilares centrales de la Sociedad en Red.

Mapa de patentes

Aportes para el debate de las nuevas tecnologias II

Transcribimos la segunda parte de nuestra intervención en el libro Muerde! de reciente lanzamiento. La parte final la posteamos mañana, para que su lectura sea más amena. Salute!

La materialidad de la información.

La mitad de los usuarios de Internet es de los países centrales, donde reside solamente un sexto de la población mundial. En ese territorio se concentran tres cuartos de la infraestructura global de Internet: 55,9 % en Estados Unidos y 22,5 % en Europa, que juntos suman 77,4 % del total. Asia los sigue con un 14 % y los demás, lejos. Latinoamérica, siendo una de las áreas con mayor población en el planeta, solo tiene un 3,5 %. Esta asimétrica situación tiene como resultado un 95% del contenido generado en la web disponible tan solo 10 idiomas, siendo que la producción del mismo está notablemente más socializada.

Las TICs en general y la conectividad en particular no son datos menores. Potencian todo el complejo productivo de una región o país: su economía, su turismo, su industria, su cultura, su desarrollo integral.

En este marco, actualmente existe un fuerte debate entre un modelo de generación de contenido abierto y uno cerrado. Copyleft, cultura libre y código abierto son algunas de nuestras banderas. Patentes, copyright y propiedad intelectual las suyas, con las cuales se busca endurecer la legislación vigente mediante esquemas no distribuidos. Por cierto, no es un debate etereo o inconducente. Según la NSF, entre 1987 y 2003, los ingresos generados por Estados Unidos mediante exportación de propiedad intelectual crecieron 487 %.
El actual modelo es insustentable en términos económicos, sociales y ecológicos, por las disgregadoras consecuencias que conlleva. Hay que pensar esquemas globales de desarrollo que garaticen la sustentabilidad de la humanidad en su conjunto. Porque no se trata de buscar a los malos de la película, sino de pensar qué sociedad queremos construir, vivir y disfrutar, entre tod@s. Si hay algo maravilloso de Internet es que uno se da cuenta de la cantidad de voluntades que, en todo el planeta, están soñando y creando un mundo mejor. Un mundo donde quepan muchos mundos, como decían los Zapatistas hace ya más de una década.

Mapa de conectividad