RedPanal en la Universidad de Palermo

Hoy, Martes 13 de octubre de 2009 a las 19hs, estaremos debatiendo sobre nuestro proyecto y otras redes de producción distribuida en el Auditorio Universidad de Palermo. Jean Jaures 932, Buenos Aires

Invitamos a la presentación y posterior mesa redonda de cuatro proyectos que conforman redes para posibilitar sus producciones y habitar las condiciones actuales de fluidez.

Club del Dibujo. Rosario.

Es una plataforma donde se vinculan personas, textos, imágenes, arquitecturas, paisajes, conversaciones, que tiene como centro de interés esa tecnología de pensamiento, humanidad y placer llamada dibujo.

Es el contexto de trabajo que construimos desde el año 2002 para reunirnos, centralizar y expandir este medio de comunicación accesible y moderno a partir de la tecnología básica del lápiz y el papel.

Eventos, pedagogía, colección son sus ocupaciones. Antropológicamente, el dibujo es un vestigio arcaico que atravieza los siglos.

Club de Fun. Rosario.

Clubdefun nace y se organiza rescatando la idea de club, en búsqueda de un modo de producción periodístico distinto a la «empresa de medios”. ClubdeFun es una asociación civil sin fines de lucro creada para la consecución de fines periodísticos culturales, cuyo principal objetivo es constituir un espacio independiente de práctica y experimentación en periodismo cultural multimedial hecho en Rosario, principalmente sobre artistas de Rosario.

La conformación de un club nos permite hacer sustentable en el tiempo el proyecto, y no manejar el contenido como mera mercancía, es decir como un medio para el «fin» de conseguir dinero, sino que la calidad del contenido es el «fín» en sí mismo.

RedPanal. Buenos Aires.

RedPanal es un sitio web que abre por primera vez un espacio virtual dedicado a la composición colectiva y colaborativa de música. Su plataforma de carácter participativo fue ideada con el fin de otorgar, a músicos y otros actores relacionados con el mundo de la música, una red online que les permita compartir el momento de la creación de las obras.

RedPanal creó el concepto de música colaborativa a través de su sitio Web. Es decir, una red social anclada fuertemente en lo musical, donde los usuarios hacen y deshacen a su antojo y se convierten en los propios intérpretes. El usuario ya no como mero consumidor, sino como productor de contenidos.

Not Made In China (NMiC). Buenos Aires.

NMiC es una plataforma de intercambio y contacto entre objetos, personas y situaciones. Pensamos que “los objetos y los muebles existen entre los seres humanos. Son pretextos que utilizamos para encontrarnos los unos con los otros.” (Martin Szekely). El proyecto está conformado como una cooperativa, y aplicamos el concepto de Copyleft a los objetos de uso (muebles, arquitectura, juguetes, etc.) para permitir su libre circulación y reproducción.

Estos proyectos funcionan bajo licencias Copyleft de Creative Commons.

copyleft

Concepto y coordinación: NMiC (Mariano Baqués, Daniel Goldaracena)

Enlace UP: Gustavo Dieguez

Buscamos colaboradores

Te interesa la música libre, las nuevas tecnologías, los proyectos culturales basados en redes sociales? Seguramente puedes ayudarnos con nuestra propuesta!

La consigna es muy simple: estamos buscando gente interesada en postear aquí sobre estas temáticas. Si estás interesado, lo único que tienes que hacer es mandarnos a contacto(arroba)redpanal.com la nota que quieres que publiquemos. Nosotros te haremos una devolución sobre el texto, que buscamos que sirva a modo de breve capacitación sobre blogs y redes distribuidas. Luego, esperamos poder sumar a los interesados como colaboradores permanentes de este blog en el que nuestra comunidad se potencia.

Musica libre

Así que ya sabés. Esperamos tu respuesta! Cualquier duda que tengas, no dudes en hacerla llegar a nuestra casilla de contacto.

Sobre la concentración de medios

Dardo Ceballos, colaborador de nuestro blog, ha escrito la siguiente nota sobre la concentración de los medios de comunicación y la aparición de las redes distribuidas. Escrita a raíz del debate abierto en la Argentina en referencia a la Ley de Servicios Audiovisuales nos parece interesante publicarla por la universalidad de la temática.

Ley de Medios

«Ley de Medios Argentina: La guerra por un imperio que se desmorona

La fuerte pelea entre el gobierno argentino y las corporaciones oligopólicas que concentran más del 80% de los medios de comunicación del país, podría haber servido para instalar en la sociedad un necesario debate sobre comunicación y cultura en nuestra época.

Pero más allá de las pocas intenciones de debatir, lo primero que se nota es una incomprensión general de ambos lados acerca de los cambios en los hábitos de consumo de medios y bienes culturales que han aportado las nuevas tecnologías de comunicación.

Es verdad que durante los últimos cincuenta años, quien tenía el control de medios como la prensa escrita, la radio, la televisión contaba con un gran potencial para imponer hábitos de consumo a lo largo y ancho del planeta.

Esa es la guerra que se está dando ahora en Argentina con varias décadas de retraso, y pensando más en el pasado que en el futuro, es una cruenta batalla por el control de un imperio aún poderoso, pero que está comenzando su etapa de descomposición.

Nadie parece comprender hasta qué punto la llegada de la web 2.0 vino a modificar ese escenario, dotando a los usuarios de mayor participación en la generación y difusión de contenidos, haciendo una realidad tangible por primera vez el concepto de “emirec” (emisor-receptor).

Este año por primera vez, entre los diez sitios más visitados de la Argentina no aparece ningún medio periodístico. Brilla por su ausencia en ese ranking el monstruoso pulpo mediático del grupo Clarín (y vergonzoso para cualquier democracia, esto también hay que decirlo), y en el octavo lugar aparece Taringa! cuya única arma es el empoderamiento de los usuarios.

Redes distribuidas

Este simple dato es el punto de partida de una tendencia que promete acentuarse en el futuro, y que nadie está leyendo correctamente. En un escenario mundial en el que las redes sociales son cada vez más preponderantes y el conocimiento colaborativo crece como hábito cultural, quienes están empecinados en la guerra por poseer los canales de comunicación están luchando por las ruinas de una cultura que afortunadamente está en retroceso.

Los monopolios de medios, en manos de corporaciones o Estados, van a caer por su propio peso porque su concepción de “apropiación exclusiva” de la información está más cerca del Medioevo que de los tiempos que vivimos. No comprenden que las redes sociales (que en poco tiempo estarán en los teléfonos celulares adquiriendo un grado de penetración social mucho más fuerte que el actual) no son una simple tecnología, sino la resultante de un cambio cultural que pide a gritos una democracia comunicativa real y tangible, donde el conocimiento se construye colaborativamente y se ejecuta en red.

La comprensión de este fenómeno marcaría invertir energías en pensar cómo serán los medios de comunicación de esta nueva etapa, como empoderar al usuario de verdad (ya nadie le cree a las corporaciones la falacia del “periodismo ciudadano”) y generar espacios reales de participación social donde podamos consensuar entre tod@s lo mejor para tod@s.»

Aportes para el debate de las nuevas tecnologias II

Transcribimos la segunda parte de nuestra intervención en el libro Muerde! de reciente lanzamiento. La parte final la posteamos mañana, para que su lectura sea más amena. Salute!

La materialidad de la información.

La mitad de los usuarios de Internet es de los países centrales, donde reside solamente un sexto de la población mundial. En ese territorio se concentran tres cuartos de la infraestructura global de Internet: 55,9 % en Estados Unidos y 22,5 % en Europa, que juntos suman 77,4 % del total. Asia los sigue con un 14 % y los demás, lejos. Latinoamérica, siendo una de las áreas con mayor población en el planeta, solo tiene un 3,5 %. Esta asimétrica situación tiene como resultado un 95% del contenido generado en la web disponible tan solo 10 idiomas, siendo que la producción del mismo está notablemente más socializada.

Las TICs en general y la conectividad en particular no son datos menores. Potencian todo el complejo productivo de una región o país: su economía, su turismo, su industria, su cultura, su desarrollo integral.

En este marco, actualmente existe un fuerte debate entre un modelo de generación de contenido abierto y uno cerrado. Copyleft, cultura libre y código abierto son algunas de nuestras banderas. Patentes, copyright y propiedad intelectual las suyas, con las cuales se busca endurecer la legislación vigente mediante esquemas no distribuidos. Por cierto, no es un debate etereo o inconducente. Según la NSF, entre 1987 y 2003, los ingresos generados por Estados Unidos mediante exportación de propiedad intelectual crecieron 487 %.
El actual modelo es insustentable en términos económicos, sociales y ecológicos, por las disgregadoras consecuencias que conlleva. Hay que pensar esquemas globales de desarrollo que garaticen la sustentabilidad de la humanidad en su conjunto. Porque no se trata de buscar a los malos de la película, sino de pensar qué sociedad queremos construir, vivir y disfrutar, entre tod@s. Si hay algo maravilloso de Internet es que uno se da cuenta de la cantidad de voluntades que, en todo el planeta, están soñando y creando un mundo mejor. Un mundo donde quepan muchos mundos, como decían los Zapatistas hace ya más de una década.

Mapa de conectividad

Aportes para el debate de las nuevas tecnologías I

Ayer los amigos de La Tribu lanzaron el libro Muerde! Transcribimos nuestra intervención en el mismo, para que cualquiera la pueda criticar, endulzar y/o reelaborar con más material. Es un posteo de corte más teórico que los que acostumbramos, pero creemos que a muchos de ustedes (almas libres y creativas) les va interesar. Esta es la primer parte, mañana seguiremos con el resto.

Viviendo el cambio.

Somos una generación que nació y creció en un mundo desesperanzado y enmudecido.

El “fin de la historia” nos cayó sobre las espaldas, lapidó sueños y mandó al arcón de los recuerdos toda propuesta de cambio de las injustas estructuras que todavía sostienen nuestra sociedad. Neoliberalismo, dumping social, desempleo estructural. Nada que hacer contra estas fuerzas todopoderosas.

Y sin embargo… Estamos viviendo una gigantesca revolución. La realidad se está modificando radicalmente frente a nuestro ojos, con una velocidad y una profundidad absolutamente increíbles. Cotidianamente, estructuralmente, capilarmente. Todo lo que creímos resuelto cambia. Todas nuestras referencias se modifican y abren paso a nuevas cosmovisiones, renovados anhelos e iniciativas. Desde acá y desde allá.

Todavía nadie sabe del todo que está pasando, pero está claro que nada seguirá siendo como es.

El fetiche tecnológico.

La lectura generalizada sobre la actual etapa es que los cambios que vivimos los está generando la tecnología. Las computadoras personales, Internet, la nanotecnología, los satélites y la mar en coche.

Una lectura parcialmente cierta, pero que contiene un olvido que complica todo: no existe tecnología sin humanos. Nosotros la creamos, la desarrollamos, la usamos para unas cosas o para otras.

Por eso mismo, no hay tecnología buena o mala. Tecnófilos y tecnófobos equivocan la discusión, proponiendo características intrínsecas que nada tienen que ver con la realidad. La deshumanización de la tecnología es un laberinto sin salida, un nudo gordiano irresoluble, pero sobretodo falaz.

Mafalda

Tecnologías constituyentes.

Por primera vez en la historia un modelo de producción no se basa en objetos. La “Era de la información” se sustenta fundamentalmente en “lo inmaterial”, siendo notable que las nuevas tecnologías apuntan más a las relaciones inter-subjetivas (formas de generación, recolección y segmentación de conocimiento) que a la creación de bienes específicos como herramientas o maquinarias.

Esta característica propia de las tecnologías de la información y la comunicación es potente. Tiene dos consecuencias más que interesantes para pensar el futuro que nos convoca:

1.- En términos económicos, los costos de producción tienden a cero. Es decir, se necesitan recursos humanos en forma intensiva, capacitados y con cierta infraestructura, pero nada comparable a lo que se requería en la lógica metal-mecánica, automotriz. Unas líneas de código pueden tener mayor incidencia económica que una fábrica de miles de trabajadores. Esto, si lo sumamos a las lógicas colaborativas nacidas en las comunidades de Software Libre y código abierto, implican un nuevo, integral y alternativo paradigma de producción. Una discusión necesaria es como se reparten socialmente los excedentes generados, pero no nos vamos a meter en esto, por el espacio acotado que tenemos.

2.- Al ser las relaciones inter-subjetivas relaciones de poder, el desarrollo de proyectos basados en TICs implican esquemas que modifican la organización social y plantean esquemas asociativos potencialmente distribuidos, horizontales y participativos. En este sentido, es importante volver a resaltar que nada esta resuelto a priori. Las TICs podrían también derivar en formas de control social hasta ahora inimaginables, que dejarían al panóptico obsoleto y disfuncional. La lucha por una sociedad más justa no depende de la tecnología sino de los humanos. La historia la escribimos nosotros y es nuestra exclusiva responsabilidad.

RedPanal en la Prensa.

En el último mes, con posterioridad al lanzamiento público realizado el 17 de Junio, una serie de entrevistas y notas en medios, sitios y blogs se han ido realizando por parte del equipo coordinador del proyecto RedPanal. Acá les dejamos un resumen de lo que nos ha parecido más significativo.

«En vez de dejarse avasallar por ese inmenso híbrido llamado web 2.0, lo que hicieron fue encontrar una original vuelta de tuerca, y fomentar en los artistas la idea de compartir.»
Miel para tus oídos, Clarín – Ciudad.

«Guido Pera, Matías Lennie, Martín Galnares y Matías Neuburger le dieron un giro al concepto de red social: a diferencia de MySpace, en RedPanal los usuarios van construyendo las canciones, intercambiando samples, loops y sonidos.»
El consumidor se vuelve productor, en Página/12.

«Los especialistas sospechan que cambiará la expresión popular una que sepamos todos por una que hagamos entre todos.»
Wikimúsicos, La Nacion.

«La cultura se enriquece compartiéndola, no es un emergente industrial sino de redes distribuidas que crecerán mucho si la gente las va nutriendo.»
Ariel Vercelli, presidente de la ONG Bienes Comunes y líder de Creative Commons Argentina.
«Me parece genial, es un buen signo de nuestros tiempos, algo que uno lo veía venir por la apertura cada vez mayor de puertas tecnológicas y musicales.»
Juanchi Baleirón, de Los Pericos.
«Conceptualmente es algo muy fuerte.» Daniel Melero, compositor, intérprete y productor musical.
Tres Visiones sobre los nuevos tiempos, en Página/12.

«El mejor proyecto web 2.1 de cuantos hay hoy en el mundo.»
RedPanal a un paso, David de Ugarte.
«Algo me dice que dentro de unos años será como decir que estuviste con los padres de Youtube semanas antes de que sacaran la primera beta.»
El poder de las redes, David de Ugarte.

«Todos los contenidos son creados por los propios usuarios, lo que es eje del cambio del paradigma de la web a secas a la web 2.0: el usuario ya no como mero consumidor, sino como productor de contenidos.»
Una colmena sin abejas, en Agencia NAN.

«Se trata de un emprendimiento 100% local que tiene como objetivo crear una red social de músicos que colaboren entre sí a través de la web.»
Presentaron RedPanal, en Negocios Abiertos.

«El proyecto puede comenzar a dar las primeras canciones surgidas desde la web 2.0, e inaugura nuevas formas de creatividad colectiva.»
Música colaborativa en la Red, en Club de Fun.