El futuro de la industria discográfica según Thom Yorke (Radiohead)

Thom Yorke, productor musical, guitarrista y cantante de la banda británica Radiohead, asegura que la industria discográfica está dando sus últimos manotazos de ahogado y que sufre una agonía irreversible. Vaticina el final de los modelos de comercialización de la música tradicionales de las grandes firmas de la industria discográfica y dice que «es cuestión de meses y no de años». Dice que el modelo actual «se está muriendo» pero que «no supondrá una gran pérdida para el mundo».

Desde que la noticia circula, últimamente, se han cansado de catalogar a Yorke como abanderado de una visión pesimista de la industria discográfica, cuando en realidad bien podría ser el caso inverso. El optimismo de York en función de dicha industria se basa en la  apropiación de nuevos modelos de comercialización arrastrados por la ola de las nuevas tecnologías tanto en el ámbito musical (mejores equipos, más potentes y más accesibles económicamente) como el campo de la difusión y distribución de dichos contenidos.

No olvidemos que luego de cortar su vínculo con la firma EMI, en 2007  Radiohead lanzó su séptimo disco (doble), llamado «In Rainbows», a través de internet con un sistema de descargas por el que los usuarios pagaban lo que consideraran apropiado tras escuchar el disco, y aseguran que a pesar de que la mayoría de las personas que descargaron el álbum no pagó nada por él, aún así vendieron 3 millones de copias; 100 mil boxset; 1.75 millones de copias del CD físico; 30 mil ventas a través de iTunes la primera semana; se escuchó 17 millones a través de Last.FM y el tour lo vieron 1.2 millones de personas. Además de ubicarse en primer lugar en ventas y el los charts/rankings musicales durante los años 2007/2008.

Ante dicha visión Yorke alienta y aconseja a los jóvenes aspirantes que no se fusionen ni apuesten por firmar contratos por las discográficas, ya que las considera casi obsoletas en un muy corto plazo de tiempo y que es mejor que los aspirantes a músicos «no se aferren al barco que se está hundiendo».

Fuentes: Exitoína, Radioactiva, Europapress, Ciudad.comAudioNews, Actualidad Música.

Industria musical y contrahegemonía

Con la consolidación de la industria musical se dan una serie de debates sobre el rol del arte y su capacidad de transformación sobre la realidad. Podemos decir que tienen en común el objetivo de destruir al arte como “institución”, aunque discrepan fuertemente en la evaluación sobre las condiciones de existencia de la misma y la forma de lograr una praxis consecuente.

Retomamos algunos posicionamientos al sólo fin expositivo. La elección de los autores a los que haremos referencia (Walter Benjamin y Adorno) no es aleatoria, pero de ninguna manera cierra la discusión sobre la temática: estos autores han generado una vasta producción intelectual de la cual estamos haciendo sólo un recorte; otros intelectuales han tenido posiciones diversas y antagónicas, algunos con “mayor peso en la realidad” (Lukacs y el realismo socialista sería el ejemplo más claro); muchos otros sumaron importantes aportes posteriores (en la larga lista se incluirían personas como Sartre, Althusser, Foucault, Bourdieu o Jameson, pero también Mariátegui, Carpani o Rivera). Simplemente, elegimos dos disparadores que nos interesan para pensar el presente.

En 1934, Walter Benjamin expone en una conferencia de intelectuales y artistas realizada en París (El autor como productor). En la misma discute con las concepciones políticas y estéticas que se proponen “comprometidas”, centrando su práctica en poseer la tendencia correcta. Benjamin afirma la necesidad de la literalización del arte como requisito para su politización, pero se opone al arte que hace de la pobreza y de la lucha contra la pobreza un producto de consumo. Entiende que caen en un error aquellos artistas que creen poseer de esta manera el aparato de producción y reproducción cultural, que por el contrario los posee a ellos. En tanto que no existe una verdadera apropiación y transformación de dicho aparato cultural (con un sentido socialista, afirma Benjamin), los artistas son funcionales a aquello que piensan combatir: la industria cultural y el modelo  social que le sirve de base.

De tal forma, Benjamin propone una transformación funcional del intelectual y el artista con tal fin, tomando a Brecht como referencia. Para no caer en posiciones paternalistas, de mecenazgo ideológico de las masas, el artista debe concebirse a si mismo como productor, inserto en una trama industrial específica. Su alianza con los sectores populares será entonces orgánico y las modificaciones que él mismo logre en la industria cultural serán parte de la relación de fuerzas integral.

Por su parte, Theonor Adorno (Escuela de Frankfurt) en El artista como lugarteniente propone un tratamiento radicalmente diferente del arte no hegemónico. El mismo caracteriza al capitalismo moderno como un sistema que se basa en una división social del trabajo que enajena al trabajador de su fuerza de trabajo, y que complementaria y permanentemente, construye subjetividad humana de forma disgregada, alienada. Concebir un arte con conciencia de totalidad, frente a un sujeto histórico que no la tiene, es un error que lleva a un tipo de acción errada. El artista, por el contrario, debe afianzarse en su especialización y crear una obra negativa, que con su inmanencia formal resista a su propia circulación y posibilidad de comercialización. Es interesante notar que los artista que Adorno toma como ejemplo, coherentemente con el planteo, no necesariamente tienen algún tipo de actividad política concreta. En el campo de la música, propone a Arnold Schönberg. Como es sabido, dicho compositor imprimió una de las mayores disrupciones que hayan existido con su sistema dodecafónico. Después de siglos de predominancia de la música tonal, la irrupción de este planteo vanguardista abrirá el camino al serialismo y la indeterminación. La “institución musical” será conceptualmente destruida. Su materialidad seguirá intacta.

Licencias libres y CopyFarLeft

Un viernes de debate teórico! Este texto lo pasaron los amigxs de Not Made In China y la verdad es que genera muchas preguntas, ideas, movilización de cosas. Por eso lo replicamos, esperando aportar al debate sobre qué mundo queremos. Es largo y no hay por qué estar de acuerdo, pero creemos que vale la pena…

CopyFarLeft y CopyJustRight por Dmytri Kleyner

En el campo del desarrollo de software, el copyleft ha probado ser un medio tremendamente efectivo de creación de un “commons” (bien común) informático que beneficia ampliamente a todos aquellos cuya producción depende de él. Sin embargo, muchos artistas, músicos, escritores, cineastas y otros productores de información son escépticos con respecto a la posibilidad de ganarse la vida en un sistema basado en el copyleft, donde cualquiera es libre de reproducir sus trabajos.

La licencias copyleft garantizan la libertad de la propiedad intelectual al requerir que el reutilizamiento y la redistribución de la información estén gobernados por las cuatro libertades: la libertad de usar, estudiar, modificar y redistribuir.

Sin embargo, la propiedad es el enemigo de la libertad. Es la propiedad, la capacidad de controlar bienes productivos desde la distancia, la capacidad de “poseer” algo y someterlo a su uso productivo por parte de otras personas, lo que posibilita el subyugamiento de individuos y comunidades. Donde la propiedad es soberana, los dueños de la escasa propiedad pueden privar de la vida al negar el acceso a la propiedad, o si no privar de la vida de modo absoluto, al menos sí hacer de la vida de trabajo una esclavitud con una paga que no supere los costos de reproducción.

David Ricardo fue el primero en describir la Renta Económica. Explicado de modo sencillo, la renta económica es el ingreso que el dueño de un bien productivo gana sólo por ser el dueño y sin hacer nada, sólo por poseer. Así, la renta es el retorno económico por dejar que otros usen la propiedad. ¿Cuánto pagaría una persona por su derecho a existir? Bueno, pagarían todo lo que produce, menos los costos de su subsistencia. Esta es la posición de negociación básica que enfrentamos todos los que nacemos en un mundo enteramente poseído por otros.

La ley de hierro de los salarios

La renta permite a los dueños de la propiedad escasa llevar a la subsistencia a los trabajadores sin propiedades, como explica David Ricardo en su Ley de Hierro de los Salarios: “El precio natural del trabajo es el precio necesario para que los trabajadores, unos con otros, subsistan y perpetúen su raza”. [1]

La subsistencia no debe entenderse como el justo mínimo requerido para en verdad sobrevivir y reproducirse. Aún en los tiempos de Ricardo, muchos de los trabajadores no estaban en una posición en la que si ganaban un centavo menos hubieran caído muertos. En lugar de ello, los trabajadores, por su sola definición, no pueden ganar lo suficiente como para hacer algo más que ganarse la vida.

Suele argumentarse que la Ley de Hierro de los Salarios no se aplica por la diferencia entre el precio “natural” teórico y el precio real de mercado del trabajo, pero ese no es argumento contra la Ley de Hierro. Mientras los trabajadores no tengan propiedades, cualesquiera sean los aumentos de salario que perciban, éstos son barridos por la inflación de precios, casi siempre debido a la creciente competencia por locaciones y al aumento de la renta de la tierra. La reducción de los salarios por la inflación es una alternativa a la reducción de los salarios en manos de la “ilusión del dinero”. Como escribe John Maynard Keynes en su Teoría general del empleo, el interés y el dinero: “A veces se dice que es ilógico que la mano de obra se resista a la reducción de los salarios nominales pero no a la de los salarios reales […] la experiencia demuestra que este es el modo en que se comporta la fuerza de trabajo”. [2]

La inflación de los precios, mayormente en la forma de renta económica, impide a los trabajadores ganar lo suficiente como para acumular la propiedad de bienes productivos ellos mismos, y los mantiene dependientes de los dueños de la propiedad.

Lo que plantea la Ley de Salarios en realidad es que los trabajadores, como clase, no pueden convertirse en propietarios, y por lo tanto no pueden escapar de la apropiación del producto de su trabajo por parte de los propietarios. Esto crea intereses diferentes entre los “dueños” de los bienes productivos escasos y el resto de la sociedad.

En los usos de la economía moderna, la renta se aplica a cualquier bien productivo escaso. En los tiempos de Ricardo, se trataba principalmente de la tierra. En su Ensayo sobre Ganancias, David Ricardo argumenta: “el interés del terrateniente es siempre opuesto al de todas las otras clases de la comunidad”. [3]

Esta oposición se llama lucha de clases: la lucha de los que producen contra los que poseen. El socialismo y todos los otros movimientos de izquierda toman esta lucha de clases como punto de partida.

Movilizacion popular

El socialismo es la creencia de que los productores en sí mismos deben poseer los medios de producción, y que la renta no es otra cosa que los propietarios robando a los productores. Como Pierre-Joseph Proudhon argumentó en su mítico “Qué es la propiedad?”, publicado en 1840: “la propiedad es robo”. [4]

La propiedad no es un fenómeno natural, sino algo creado por ley. La posibilidad de extraer renta depende de la capacidad de controlar un recurso escaso, aún cuando sea utilizado por alguien más. En otras palabras, la capacidad de forzar a esa otra persona a pagar por él. O, en términos de producción, forzarlos a compartir el producto de su trabajo con el dueño de la propiedad. Control a la distancia.

De este modo, la renta sólo es posible mientras esté sostenida por la fuerza, lo cual es felizmente otorgado por el Estado a los dueños de propiedades. Sin no fuera por la capacidad de forzar a los trabajadores a compartir el producto de su trabajo con el propietario improductivo y ausente, este último no podría ganarse la vida, y mucho menos acumular más propiedad. Como escribió Ernest Mandel en su Materialismo Histórico y Estado Capitalista (1980): “sin violencia capitalista de Estado, no hay capitalismo seguro”.

El propósito de la propiedad es garantizar una clase no propietaria que produzca una riqueza que pueda gozar la clase propietaria. La propiedad no es amiga del trabajo. Esto no significa que trabajadores individuales no puedan convertirse en dueños de una propiedad, sino que hacerlo implica escapar de su clase. Los casos de éxitos individuales no cambian las reglas generales. Como ironizó Gerald Cohen: “Quiero alzarme con mi clase, no sobre ella!”.

La situación global actual confirma que el caso es que los trabajadores, como clase, no pueden acumular propiedad. Un estudio del World Institute for Development Economics Research de la United Nations University establece que en el año 2000 tan sólo el 1% de los adultos era dueño del 40% de los bienes globales, y que el 10% de los adultos más ricos acumulaba el 85% del total mundial. [5]

La mitad inferior de la población adulta posee apenas el 1% de la riqueza global. El informe incluye estadísticas expandidas, muchas de las cuales indican la creciente disparidad mundial.

Cualquier investigación de la propiedad intelectual debe ser entendida dentro de este contexto de una enorme desigualdad de riqueza y de lucha de clases.

La propiedad intelectual, el copyright incluido, es una extensión de la propiedad sobre los bienes inmateriales, sobre la información. El copyright es una construcción legal que intenta que ciertos tipos de bienes inmateriales se comporten como bienes materiales, para que puedan ser poseídos, controlados y comercializados.

Suele decirse desafortunadamente que la propiedad intelectual tiene por objeto permitir que los productores de información se ganen la vida. Permitir, por ejemplo, que los músicos ganen plata de la música que hacen. Sin embargo, el entendimiento de la lucha de clases deja en claro que mientras la clase poseedora quiera tener música, debe permitir que el músico se gane la vida. No requieren la propiedad intelectual para este propósito. En cambio, requieren la propiedad intelectual para que los dueños de propiedades, no los músicos, ganen dinero sobre la música que los músicos hacen.

En un sistema de propiedad, los músicos en su conjunto no pueden retener la propiedad del producto de su trabajo más que los trabajadores de una fábrica textil. El propósito de la propiedad intelectual, reformulando mi anterior declaración, es asegurar que la clase no poseedora exista para producir la información de la cual se beneficia la clase poseedora. La propiedad intelectual no es amiga del trabajador intelectual o creativo.

La ley de hierro de las ganancias de copyright

El sistema de control privado sobre los medios de publicación, distribución, promoción y producción mediática asegura que los artistas y todo otro trabajador creativo pueda ganar no más que su subsistencia. Ya sea un bioquímico, un músico, un ingeniero de software o un cineasta, ha cedido todos sus copyrights a los propietarios antes incluso de que estos derechos tengan algún valor económico real, por no más que los costos de reproducción de su trabajo. Esto es lo que yo llamo la Ley de hierro de las ganancias de copyright.

Existen, sin embargo, diferencias importantes entre la propiedad intelectual y la propiedad física. La propiedad física es escasa y genera competencia, mientras que la propiedad intelectual puede ser copiada, tiene un costo de reproducción casi nulo y puede ser utilizada de modo simultáneo por cualquiera que tenga una copia.

Es precisamente esta característica de reproductibilidad ilimitada que requiere que el régimen de copyright convierta a la información en propiedad. En el largo plazo, el valor de cambio de cualquier bien reproducible es llevado a la competencia de su costo de reproducción. Ya que hay pocas barreras a la reproducción de un bien informacional, éste no puede tener un valor de cambio más allá de la mano de obra y de los recursos necesarios para su reproducción. En otras palabras, en sí mismo no tiene valor de cambio en el largo plazo. Así, los dueños de esta propiedad (que no deben ser confundidos con los productores), necesitan leyes que impidan la reproducción. Sólo si es ilegal que otros lo copien, los propietarios pueden extraer una renta sobre el derecho de copia.

Mientras que la propiedad en sí es creada por ley, los bienes materiales son escasos y generan competencia por naturaleza. Sin embargo, como la información copiable se hace escasa sólo por ley, también puede ser abundante por ley, lo que nos lleva, finalmente, al copyleft.

Copyleft y copyright

La información puede no tener valor de cambio sin el copyright, pero ciertamente tiene valor de uso sin el copyright, y hay muchos productores de información cuya motivación de producir es motivada por la creación de este valor de uso, ya sea que pueda o no capturar directamente su valor de cambio. En consecuencia, no es una sorpresa que el copyleft haya crecido en importancia en el desarrollo de software, en el surgimiento de la comunidad de software libre.

El software se usa en la producción. El trabajo diario de prácticamente cada oficina, cada instituto académico y cada fábrica, depende del software, ya que para todas estas organizaciones el valor de uso del software puede ser directamente trasladado al valor de cambio en el curso de su producción normal, no vendiendo el software directamente, sino haciendo lo que sea que esa organización haga, vendiendo el producto que sea y usando el software para aumentar su productividad.

Pagar por licencias de software y aceptar los términos restrictivos de esas licencias no está en sus intereses. Como dijo David Ricardo con respecto a los terratenientes, el interés de una compañía de software como Microsoft es siempre opuesto al interés de los usuarios de software.

Las organizaciones que utilizan software, escuelas, fábricas, oficinas, empresas de comercio por internet, conjuntamente emplean más desarrolladores de software que las pocas empresas que venden software propietario, como Microsoft. De este modo, el software libre es muy atractivo para ellos: les permite reducir sus costos de desarrollo individual al mantener colectivamente un stock común de bienes de software.

Mikko Mustonen de la Helsinki School of Economics incluso argumenta que algunas veces las compañías que venden licencias propietarias tienen un gran incentivo para contribuir al software libre. En su paper de 2005, When Does a Firm Support Substitute Open Source Programming?’, Mustonen argumenta: “una empresa que vende un programa protegido por el copyright tiene el incentivo de apoyar la programación copyleft sustituta cuando este apoyo crea compatibilidad entre programas y los programas muestran efectos de red. [6]

Entonces, el valor de uso del software libre es deseado por las organizaciones que pueden y de hecho pagan a los desarrolladores de software para que lo hagan, aún cuando no tengan copyright exclusivo sobre él.

Aún, el software libre no fue concebido meramente para reducir los costos de desarrollo del software corporativo. Richard Stallman, el inventor de la General Public Licence (GPL), bajo la cual una buena parte del software libre es lanzado, escribe en el website de su organización:“Mi trabajo en el software libre es motivado por una meta global: expandir la libertad y la cooperación. Quiero alentar a que el software libre se expanda hasta reemplazar al software propietario que impide la cooperación, y de este modo hacer que nuestra sociedad sea mejor.” [7]

El espíritu de cooperación no es ciertamente único entre los desarrolladores de software, otros productores creativos han expresado su deseo de trabajar en un stock común, un “commons” de material intelectual en su práctica. Como resultado, el copyleft ha traspasado las fronteras del software para ingresar al arte también. Músicos, escritores y otros artistas empezaron a lanzar sus trabajos bajo licencias copyleft del estilo del GPL.

Sin embargo, hay un problema: el arte, en la mayor parte de los casos, no entra comúnmente en la cadena productiva como lo hace el software. Los dueños de las propiedades van a apoyar al software libre por las razones descriptas, pero en la mayoría de los casos no apoyarían la creación de arte libre. ¿Por qué habrían de hacerlo? Como toda información copiable, no tiene valor de cambio directo, y a diferencia del software libre no tiene valor de uso directo en la producción. Su valor de uso existe sólo entre los fans de este arte, y si los propietarios no pueden cobrarles a estos fans por el derecho de copia, ¿en qué los beneficia? Y si los propietarios no apoyan el arte libre, distribuido gratuitamente, ¿quién lo haría? La respuesta no es clara. En algunos casos, instituciones como fundaciones públicas o privadas, pero sólo podrían apoyar a un pequeño número de artistas, y sólo mediante un muy dudoso y arbitrario criterio de selección para decidir quién recibe ese financiamiento y quién no.

De este modo, el Copyleft, tal cual fue desarrollado por la comunidad de software libre, no es una opción viable para la mayoría de los artistas. Aún para los desarrolladores de software, se aplica la ley de hierro de salarios: pueden ganarse la vida pero nada más, los dueños de la propiedad aún van a conseguir el valor total del producto de su trabajo.

El copyleft no es, por lo tanto, capaz de “mejorar la sociedad” en algún sentido material, porque además de no ser viable para muchos tipos de trabajadores, la mayor parte del valor de cambio extra creado por los productores de información copyleft es en cada caso capturado por los dueños de las propiedades materiales.

Como el copyleft no permite que los trabajadores acumulen riqueza más allá de su subsistencia, el copyleft en sí mismo no puede cambiar la distribución de los bienes productivos, lo que cualquier estrategia revolucionaria debe procurar. La emergencia del software libre, el “filesharing” (archivos compartidos) y las formas artísticas que se basan en el muestreo y reutilización de otros medios, sin embargo, han creado un serio problema al sistema de copyright tradicional.

Las industrias de la música y el cine, en particular, están en el medio de lo que sería una guerra contra sus propios consumidores, al no permitirles que se bajen o tomen muestras de su propiedad. Es claro que la tecnología de redes digitales presenta un serio problema a las industrias de la grabación y el cine.

En las etapas iniciales del software libre, muchas corporaciones, especialmente las corporaciones de software, reaccionaron muy mal ante la idea del copyleft, y trataron de combatirlo con las mismas tácticas agresivas con las que la Recording Industry Association of America (RIAA) y sus amigos están desatando ataques contra la comunidad de “filesharing”. Un caso famoso fue el de las acciones legales del Grupo SCO contra las empresas que usaban o promovían el Linux. [8]

Las acciones de la RIAA pueden ser comprendidas en ese mismo sentido: una reacción conservadora para proteger sus intereses. Sin embargo, no todos los propietarios creen que la acción legal pueda frenar la emergencia de nuevas tecnologías. Muchos creen que las industrias del cine y la música necesitarán adaptarse, y que la ley de copyright debe ser modificada para este medio cambiante.

Copyjustright

Entonces, así como el capital se ha unido al movimiento de software libre para reducir los costos de desarrollo de software, el capital también está uniéndose al movimiento de arte disidente para integrar los archivos compartidos y el muestreo en un sistema diferente de control basado en la propiedad.

El copyleft no permite extraer renta del derecho a copia, y los propietarios no quieren algo que cambie el régimen de propiedad, sino crear más categorías y subcategorías para que prácticas como compartir archivos y el “remixing” puedan existir dentro del régimen de propiedad. En otras palabras, “copyjustright”. Una versión más flexible del copyright que pueda adaptarse a los usos modernos pero que aún encarne y proteja, en última instancia, a la lógica de control. El ejemplo más prominetnte de ello es el Creative Commons y su miríada de licencias “just right”. “Algunos derechos reservados”, el lema del site, lo dice todo.

La ley de hierro del las ganancias del copyright evidencia que esos “derechos reservados” no son para los creadores de la música, los videos y otros trabajos creativos, ya que los artistas no tienen medios para negociar algo más que sus subsistencia. Entre esos “algunos derechos” que se reservan, el principal es el derecho a que el creador transfiera la posesión de sus trabajos a la clase propietaria. Cuando sea que la clase propietaria tenga entre sus intereses el de poseer ese trabajo y, por supuesto, por completo dentro de los términos que dicta la clase propietaria.

La ley de hierro fue ilustrada en ‘Artists’ Earnings and Copyright’[9] de Martin Kretschmer, donde el autor concluye que “El creador tiene muy poco que ganar de la exclusividad”. En su estudio Empirical Evidence On Copyright Earnings [10], establece: “las ganancias de las actividades no-copyright o aún no-artísticas, son una importante fuente de ingresos para la mayoría de los creadores”, y ello incluye muchas estadísticas asombrosas, como por ejemplo el hecho de que el pago medio que la Performing Right Society del Reino Unido efectuó a los dueños de copyright en 1994 fue de 84 libras.

Entonces, si ni el copyleft ni el copyright ni el copyjustright pueden torcer la ley de hierro para en última instancia enriquecer a los aristas y otros trabajadores como clase, ¿hay alguna razón para que un socialista se interese en las licecias de propiedad intelectual?

Los socialistas promueven la idea de que la riqueza debe ser compartida de un modo más justo y equitativo, y controlada por la gente que la produce. Tal vez la mejor forma de lograr esto sea a través de empresas propiedad de los trabajadores, cooperativas y consejos descentralizados. Que los socialistas se interesen en oreganizaciones de trabajadores auto-organizados y en la producción basada en “commons” como un medio de lucha de clases, la respuesta es “sí”.

Por la misma razón por la que las organizaciones capitalistas apoyan al software libre, porque representa un stock común de valor de uso que pueden aplicar a su producción para crear valor de cambio y hacer dinero, la producción basada en “commons” y en consecuencia toda empresa de trabajadores auto-organizados puede beneficiarse también de un stock común de arte copyleft y puede incorporar artistas a sus empresas colectivas y compartir los ingresos resultantes.

Como estableció la Internacional de Trabajadores en su contitución de 1905: “En lugar de su lema conservador, “Un salario diario justo para un día de trabajo justo”, tenemos que inscribir en la bandera de nuestra consigna revolucionaria: “Abolición del sistema de salarios”, y aún que “La misión histórica de la clase trabajadora es acabar con el capitalismo”. El ejército de producción debe ser organizado, no para la lucha diaria con los capitalistas, sino también para continuar la producción cuando el capitalismo haya sido abolido. Organizándonos industrialmente, formamos la estructura de la nueva sociedad dentro de la cáscara de la vieja.”

Copyfarleft

Para que el copyleft tenga algún potencial revolucionario debe ser Copyfarleft. Debe insistir en que los trabajadores sean dueños de los medios de producción.

Para hacer de ello una licencia, en lugar de establecer una serie de términos para todos los usuarios, habría que aplicar reglas diferentes para cada clase. Específicamente, un conjunto de reglas para aquellos que trabajan dentro del contexto de trabajadores/dueños y producciones basadas en “commons”, y otra para los que en su producción utilizan propiedad privada y trabajo asalariado.

Una licencia copyfarleft debe hacer posible que los productores compartan libremente y que conserven el valor del producto de su trabajo. En otras palabras, los trabajadores deben poder hacer dinero al aplicar su propio trabajo a la propiedad mutual, pero debe ser imposible que los dueños de propiedad privada hagan dinero al utilizar trabajo asalariado.

Así, bajo una licencia copyfarleft, una imprenta cooperativa propiedad de los trabajadores debe poder reproducir, distribuir y modificar el stock común como quiera, pero una compañía editorial privada no podría tener libre acceso.

Una tendencia en los trabajos de artistas pro-copyleft parece relacionarse con esta idea. Las licencias copyleft “Non-Commercial” establecen dos conjuntos de reglas, donde se permiten los usos no comerciales y teóricamente endógenos (originados dentro del commons), mientras que los usos comerciales y exógenos (originados fuera del commons) están prohibidos, a excepción de que los autores originales den su autorización. Ejemplos de este tipo de licencias incluyen la Creative Commons Non-Commercial ShareAlike.

Sin embargo, para crear términos endógenos del commoms, los trabajadores mismos deben estar en el commons, y mientras que los autores se reserven el derecho de hacer dinero con su obra e impedir que otros productores basados en los commons puedan hacerlo, el trabajo no puede considerarse como parte del commons en absoluto, pues es trabajo privado. Como tal, no puede establecer términos libres y endógenos del commons, como requeriría una licencia copyfarleft. Este problema de la “hazaña del commons” para trabajos que no están en realidad dentro de un stock común es típido del enfoque copyjustright que ejemplifica Creative Commons.

Una licencia copyfarleft debe permitir el uso comercial basado en commons y debe impedir la posibilidad de extraer ganancia explotando trabajo asalariado. El copyleft no-comercial no hace ninguna de las dos cosas: impide el comercio basado en commons y restringe la explotación asalariada al sólo requerir que los explotadores compartan el botín con el así llamado autor original. Ello de ninguna manera supera la ley de hierro ni para autores ni para otros trabajadores.

“No-comercial” no es una manera apropiada para describir los límites de lo endógeno y exógeno. Pero no existe ninguna otra licencia de commons que ofrezca un marco legal apropiado para que los trabadadores basados en commons puedan utilizar.

Sólo una licencia que impida de modo efectivo que la propiedad alienada y el trabajo asalariado sean utilizados en la reproducción de lo que en otro caso sería un commons informacional libre, puede modificar la distribución de la riqueza.

Trad.: Lorena Baqués

Publicado en ingles en Mute

Notas:

[1] David Ricardo,On the Principles of Political Economy, 1817. Disponible en: http://socserv2.socsci.mcmaster.ca/econ/ugcm/3ll3/ricardo/prin/prin1.txt

[2] John Maynard Keynes, The General Theory of Employment, Interest, and Money, 1936. Disponible en: http://www.marxists.org/reference/subject/economics/keynes/general-theory/

[3] David Ricardo An Essay on Profits, 1815. Disponible en: http://socserv.mcmaster.ca/econ/ugcm/3ll3/ricardo/profits.txt

[4] Disponible en: http://etext.virginia.edu/toc/modeng/public/ProProp.html

[5] James B. Davies, Susanna Sandstrom, Anthony Shorrocks, and Edward N. Wolff, The World Distribution of Household Wealth, http://www.wider.unu.edu/research/2006-2007/2006-2007-1/wider-wdhw-launch-5-12-2006/wider-wdhw-report-5-12-2006.pdf

[6] Disponible en: http://ideas.repec.org/a/bla/jemstr/v14y2005i1p121-139.html

[7] http://www.gnu.org/philosophy/pragmatic.html

[8] Para más información ver: http://en.wikipedia.org/wiki/SCO_Group#SCO-Linux_lawsuits_and_controversies

[9] Disponible en: http://www.firstmonday.org/issues/issue10_1/kretschmer/

[10] Disponible en: http://ipr.dime-eu.org/files/active/0/Kretschmer.pdf

RedPanal en Misiones

Se aproxima una nueva edición del FESTIVAL MISIONERO DE SOFTWARE LIBRE, es así que los invitamos los días 23 y 24 de Abril próximo en la ciudad de POSADAS, Misiones, Argentina, en la dirección Avenida Ulises López (Acceso Oeste). Este evento tiene como objetivo fomentar las ventajas técnicas, sociales, políticas y filosóficas relacionadas a la utilización del software libre.

Festival de Software Libre

Este año en particular contaremos entre otros invitados con la presencia de organizaciones como:

Gobierno de Brasil que con vasta experiencia llevan adelante su política de estado basada en software libre.

Instituto Nacional Contra La Discriminación la Xenofobia y El Racismo presentando el Programa de Inclusión Digital del INADI, y proyecto del Plan de Migración a Software Libre de sus sistemas y delegaciones en toda la nación.

ONG Bienes Comunes, organización no/neo gubernamental (ONG) sin fines de lucro, formada por personas interesadas en la investigación, promoción, regulación y protección de los bienes comunes de nuestras sociedades.

RedPanal sitio web que abre un espacio virtual dedicado a la composición colectiva y colaborativa de música. Su plataforma de carácter participativo fue ideada con el fin de otorgar, a músicos y otros actores relacionados con el mundo de la música, una red online que les permita compartir el momento de la creación de las obras.

Cámara Argentina de Empresas de Software Libre (CAdESoL) reúne a empresas proveedoras de soluciones FLOSS (Free Libre Open Source Software). Las actividades de CAdESoL se focalizan en impulsar el desarrollo de negocios con Software Libre por medio de acciones colectivas: proyectos, investigación, promoción y desarrollo.

Blenderheads es la comunidad de usuarios del software de creacion 3d blender de habla hispana, a lo largo de estos años ha habido un rápido crecimiento de la popularidad de este software en la región, en parte gracias al proyecto Argentino Plumíferos, Blender es usado por muchos artistas y desarrolladores en todo el mundo. Contaremos con la presencia de reconocidos profesionales por la comunidad a nivel mundial.

Pyar (Python Argentina) nuclea a los usuarios de Python, de manera de centralizar la comunicación a nivel nacional. Son un marco de referencia local en el uso y difusión de esta tecnología y posee importantes participaciones a nivel internacional.

SoLAr (Software Libre Argentina) – Asociación Civil sin fines de lucro dedicada a la promoción de las ventajas sociales, políticas y técnicas del Software Libre.

Manifiesto del Movimiento Música para Bajar

Los amigxs de Musica Pra Baixar, de Brasil, nos han acercado su manifiesto. No podemos más que difundirlo y firmarlo como comunidad de música libre y colaborativa:

Manifiesto

A partir del inicio de la democratización de la red de comunicación por la cibernética, la situación cambia por completo en la música.

A todo el mundo ¡Viva el nuevo mundo!

Lo que antes era un mercado definido por unos pocos agentes, que tienen el monopolio de los medios de comunicación, hoy se ha convertido en una gran diversidad de vida silvestre, la creación de oportunidades y riqueza para la música nacional – no sólo desde el punto de vista del artista y el productor(a)-,  sino también del usuarix.

En este sentido, formamos aquí el Movimiento Música para Bajar: reunión de artistas, productorxs, activistas y usuarixs de la red de música en defensa de la libertad y la diversidad de la música que se mueve libremente en todos los formatos y la Internet.

Quien descarga música no es pirata, es difundidor! Germina proyectos musicales proyectos gratuitamente.

Musica

Tenemos la intención de discutir y actuar sobre la regulación de las leyes de la cadena de producción, de modo de no sólo asegurar nuestros derechos de autor(a), sino también difundir la música libre y democráticamente.

El MPB dice que la práctica de «Jabá» (pagar para poder aparecer) en los medios de comunicación constituye un motor esencial de la invisibilidad de la gran mayoría de los artistas. Por lo tanto, abogamos por la penalización del «Jabá» en el nombre de la diversidad cultural.

El MPB se resistirá a cualquier actitud represiva de la Internet y la amenaza contra las libertades civiles que impiden a las innovaciones. La red es la única herramienta disponible que realmente permite democratizar el acceso a la comunicación y el conocimiento, elementos esenciales para la diversidad de pensamiento.

Los nuevos tiempos requieren nuevos valores. Temas como la economía solidaria, flexibilización del derecho autoral, software libre, cultura digital, comunicación comunitaria y colaboración son aspectos fundamentales para crear posibilidades de una realidad que crea, produce y utiliza la música.

El MPB promoverá debates y acciones que permitan a los agentes de este proceso, de forma amplia y participativa, convertirse en creadorxs y directorxs del futuro de la música.

El futuro de la música está en nuestras manos. Este es el manifiesto del movimiento musical para Bajar.

Para firmar este manifiesto, entre en: http://www.petitiononline.com/mpb/petition.html

Comunidades y Democracia Económica

Ayer estabamos reunidos con algunxs amigxs que participamos en conjunto del armado de la Carpa de Cultura Libre del Foro Social Mundial, charlando sobre las potencialidades y limitaciones del movimiento que estamos estructurando. Una cuestión que nos surgió fue la necesidad de darle materialidad a nuestras redes en términos económicos. No, no… El debate no pasa por ser nuevos íconos del consumismo empresarial,  sino pensar formas para garantizar sustentar en el tiempo los hermosos proyectos que florecemos, en un proceso de constante crecimiento y diversificación.

Paralelamente, Nat (de Las Indias Electrónicas) nos envió un mail proponiéndonos sumarnos al debate sobre el Bazar de la Democracia Económica que se están proponiendo promover. Similares debates, con gente con voluntad de transformar una realidad que se impone monolítica y no podemos dejar de mostrar en la práctica cotidiana que… Bueno, que nos gusta más lo que estamos construyendo! 😉

Para nuestros aportes al debate, tomamos de base la concepción de democracia económica planteada por Las Indias y especialmente la filé como forma de organización. Estos nos sirven para pensar nuestra realidad y las líneas de trabajo que nos venimos planteando. Espacios diferenciados, en función de los derechos y responsabilidades que atañen a los que participan, buscando que esto no implique una lógica verticalista, sino de abundancia.

Lo importante es caminar…

Cooperativismo
Afiche del 1ª Encuentro de Democracia Económica

Nuestra Experiencia.

RedPanal es nuestra comunidad. Un espacio abierto, interactivo, innovador para el mundo de la música. No es una empresa de servicios, sino un grupo de músicos que desarrollamos esta herramienta porque queremos que exista. La deliberación permanente y la creatividad distribuida (hacemos música entre todxs!) son las características sobresalientes. Surgimos indisolublemente ligados a una concepción del mundo que resumimos dentro del término «cultura libre«. De la comunidad han surgido los aportes necesarios para llegar hasta aquí. Con esto nos referimos a los más de 3000 músicos que participan activamente del proyecto, como también a colaboradores que escriben en este blog como Caro Bettanin, Dardo Ceballos y Ale Fábrega -en estos días hemos tenido algunas valiosas incorporaciones más!-, desarrolladores como Nico Echaniz y Lifo Fernandez, tejedores de redes como Sebas Vazquez y Bea Busaniche, y una serie de personas cuyo aporte es en conjunto realmente invalorable. Ah! No podemos olvidar también a músicos de referencia que han estado siempre al pie del cañon, como Mariana Baraj, Raul Carnota, Los Pericos, La Portuaria, Gaby Torres, DJ Stuart, Santiago Vazquez y la Bomba de tiempo… En fin, no queremos hacer un discursito de agradecimiento tipo los Oscars, sino mostrar la fuerza de la colaboración y la solidaridad.

Por otro lado, la Cooperativa Eternauta es la figura juríca que armamos para los socios del proyecto. Nuestro demos, en términos indianos. Un espacio de decisión y responsabilidad compartida que fortalece a la comunidad RedPanal y nunca supone una lógica parasitaria en relación a la misma. Una potente simbiosis se genera entre comunidad y cooperativa, cuestión que creemos que será la clave para nuestra sustentabilidad autogestiva en el tiempo.

Complementariamente, existen una serie de redes en las que objetivamente y/o subjetivamente estamos involucrados. Las mismas tienen diversos grados de heterogeneidad entre sí y con RedPanal.

Convergencia de Cultura Libre.

Este espacio es nuestro continente natural desde donde pensar las cosas. Unidad en la diversidad, con un debate permanente sobre los caminos a seguir y los consensos a promover. Organizaciones y personas con mucho trabajo, referencia en lo suyo y voluntad de transformación. De los variados perfiles (todos, por cierto, potenciadores del espacio en su conjunto) existe una afinidad temática con gente como Rama o Jorge Crowe que desde la música andan experimentando rumbos cercanos. También fueronyson un importante apoyo organizaciones que trabajan en campos sinergicos: software libre (GCoop), hardware libre (BAL), derechos de autor y propiedad intelectual (Via Libre), comunicación alternativa (La Tribu).

Tomando la lógica de la economía social y solidaria, creemos que debemos poner cabeza en lograr que estas articulaciones tengan traducciones econónomicas. El armado de tramas productivas comunes es un salto cualitativo, que puede implicar que cientos de compañerxs puedan abocar su esfuerzo en forma permanente a las construcciones que estamos soñando.

La «Industria Musical».

La Industria Musical está en plena etapa de cambio. Desde RedPanal, estamos escribiendo dos artículos para el libro que Via Libre lanzará en la Feria del Libro de Frankfurt, donde hablamos de esto. En uno nos centramos en el análisis del modelo actual, en el otro una propuesta de nuevo paradigma. Así como existen actores con los cuales no tenemos muchos canales de comunicación (Vaya a saber por qué las distribuidoras y discográficas? :-)), entendemos que existen una serie de rubros que se beneficiarían enormemente con un cambio de lógica en la Industria: lugares para tocar en vivo, estudios de grabación, empresas de fabricación de hardware, software, equipamiento e instrumentos musicales, etc.

Con esto en la cabeza, estamos manteniendo una serie de relaciones en función de poder articular propuestas superadoras al panorama actual.

Red de emprendedores.

Como consecuencia de nuestra participación en Buenos Aires Emprende 2009 quedamos en relación con emprendimientos e instituciones que han sido de gran valor para pensar líneas de acción posibles. Eugenia Campos y el IECyT fueron de mucha importancia para pensar nuestro modelo de negocio orgánico. Wormhole, Aquadize, VFound, Indarra y Tarcel, nos dieron una mano en diferentes instancias para gestionar proyectos, buscar lugares de difusión, etc. El mundo emprendedor tiene un dinamismo en función de las variables económicas del cual creemos que hay que aprender en función de lo que venimos hablando sobre la materialidad de las redes.

Clientes y proveedores.

Si bien la relación con clientes y proveedores es importante para pensar cualquier proyecto, el presente posteo tiene como objetivo pensar filés, demos, comunidades y redes en función de la propuesta de Bazar de la Democracia Económica hecha por Las Indias. Clientes y proveedores, siendo actores relevantes y necesarios de cualquier proyecto, creemos que no son parte de las instancias mencionadas. Cada Filé debe evaluar cómo es la relación con los mismos.

Cooperativas
Unidad en la diversidad

El Bazar de la Democracia Económica.

Esperamos aportar al debate y la propuesta de Bazar. La reciente crisis mundial, al contrario de lo que podrían pensar muchos, creemos que es un terreno propicio para poder plantear alternativas y construirlas desde la praxis cotidiana. Es un desafio más que interesante pensar un tipo de estructuración «transnacional», buscando que esto funcione a favor de la reducción de la brecha tecnológica, social, cultural, ecológica y económica entre los proyectos que se vinculen e indirectamente los países en los que estos estén asentados.

Así la cosa, un brindis para lxs todxs que pensamos que otro mundo es posible!

Lista de Correo de RedPanal

Correo electrónicoLa comunicación entre los miembros de la Comunidad de RedPanal es primordial para que las diversificación de ideas converja en proyectos conjuntos. Es por ello que, con ayuda de Nico Echaniz (uno de los primeros miembros del Sitio) creamos la lista de Correo de RedPanal llamada MusicaLibre.

¿De qué forma podemos usar la lista?

  • Si tenemos un proyecto musical al que, por ejemplo, le falta el bajo, podemos enviar un correo a la lista solicitando un bajista que agregue su creatividad.Jaco
  • Si existe una duda con alguna aplicación para grabar (Por ejemplo, Como Mezclar pistas en Audacity) se puede usar la lista para preguntar. Con el potencial creativo y técnico que se ha visto en las obras del Sitio, seguramente habrá alguien que nos ayudará.
  • Simplemente compartir un artículo interesante, una idea, o algo referido a la Cultura Libre que les haya llamado la atención.

¿Cómo usar la lista?

El uso es muy sencillo: simplemente hay que suscribirse ingresando al siguiente Link: http://listas.redpanal.com/mailman/listinfo/musicalibre y luego enviar un correo a musicalibre [at] listas.redpanal.com

¡Esperamos que hagan uso de esta nueva herramienta y Nos cruzamos en la lista!



Libres de Monopolios

Se presentó el libro «Libres de monopolio…»en la sede de Comunicación de la UBA. RedPanal participó en la mesa, acá les pasamos la nota que salió hoy de Facundo García de Pagina 12. Buenísimo!!

¿Qué tienen en común las luchas campesinas, la ética hacker, los adolescentes que descargan música en la web y los investigadores de las universidades públicas? Mucho más de lo que parece.

La edición de Libres de monopolios sobre el conocimiento y la vida. Hacia una convergencia de movimientos es un intento de trazar conexiones posibles sobre esa diversidad. En efecto, la presentación que se hizo esta semana en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA reunió a oradores para todos los gustos. Al director de la Carrera de Comunicación, Alejandro Kaufman, se le unieron el matemático Enrique Chaparro, el activista de radios comunitarias Sebastián Vázquez, el músico Matías Lennie y el programador Nicolás Echaniz. Juntos insistieron en una advertencia: es preciso detener la ola privatizadora que se cierne sobre los bienes intangibles, esa “otra riqueza” que generan las sociedades y que abarca desde la música hasta los algoritmos, pasando por los textos educativos y el desciframiento del genoma humano.

La publicación empezó a cobrar forma en 2007, durante un encuentro de movimientos que se hizo en Costa Rica. A partir de entonces, el ida y vuelta derivó en una red de grupos que interactúa febrilmente. Y los motivos de ese apuro los dio Chaparro, que de entrada tocó el nervio de la cuestión: “Llegada esta instancia del capitalismo, ¿de dónde es posible hoy obtener más renta? De lo simbólico. Nunca hubo una apropiación de la cultura como en los últimos veinticinco años. Entonces, ya sin plazas ni clubes, hoy nuestro lugar de reunión es Facebook. Ahí sólo se participa por adhesión. No es posible discutir nada, uno adhiere a ideas preconcebidas. Y siempre se está, por supuesto, bajo el gran ojo de un hermano mayor”. La convergencia viene a ser la respuesta de los que no están dispuestos a obedecer esas lógicas. Gente muy distinta entre sí, con rutinas y costumbres a primera vista inconexas, pero con la certeza de que es preciso reaccionar. “A diferencia de lo que pasaba décadas atrás, estamos descubriendo que los que buscamos alternativas podemos situarnos por encima de los desacuerdos, porque sencillamente sabemos dónde ‘nos aprietan los zapatos’ y quiénes son los principales culpables de eso.” Desde luego, no se trata sólo de la invasión de la privacidad en Internet. Los sistemas de apropiación del conocimiento y la vida han hecho que la ley se vuelva enemiga de prácticas socialmente útiles como intercambiar saberes, recrear músicas, distribuir semillas o incluso acceder a remedios a precios populares. Cada uno de esos ejes tiene su espacio en el libro. “Lo que estamos discutiendo –subrayó a su turno Alejandro Kaufman– son nada menos que las condiciones esenciales de la vida en común.” El académico opinó que el sistema vigente no se conformará hasta medir, cotizar, vender y comprar todo lo que existe. “Como todo es susceptible de usarse para producir más capital, es eso –¡todo!– lo que está siendo objeto de la gestión del poder, sometiendo a la lógica del valor cada cosa que hay en el mundo. En ese aspecto, esta compilación viene a reseñar un cierto estado de la cuestión en temas que tienen que ver con necesidades básicas del cuerpo y el espíritu”, destacó.
pag 12
Enrique Chaparro, Alejandro Kauffman y Matias Lennie en la presentación

«Libres» aborda, con ensayos de varios especialistas, los procesos de patentamiento de plantas y semillas y la regulación del acceso al conocimiento y la cultura; así como los debates en torno de la difusión de las fórmulas de medicamentos y la apropiación del trabajo intelectual que se hace en las universidades públicas. Un arco amplísimo que, como señaló el referente de FM La Tribu Sebastián Vásquez, invita a sospechar que la llamada “lucha por la Cultura Libre” abre “la posibilidad de darnos un nuevo gran relato, porque ahí se intersectan cuestiones claves de nuestra época, desde la influencia de la ideología en la técnica hasta la soberanía alimentaria”. Matías Lennie, artista de RedPanal –un proyecto de construcción colaborativa de música libre– recalcó que Libres… significaba una actualización “urgente” para sus colegas: “Se nos viene la realidad encima y mientras no podamos entender por dónde pasa la discusión no podremos definir qué queremos”. El ala tech de la mesa también tuvo su cuarto de hora. Nicolás Echaniz es miembro fundador de Buenos Aires Libre, una red inalámbrica que pretende dar a los porteños la posibilidad de concretar todas sus comunicaciones sin depender de empresas privadas. A primera vista, el prejuicio impediría relacionar a Echaniz con luchas campesinas o aborígenes, si no fuera por su énfasis en que “sectores muy disímiles se están percatando de que hay amenazas compartidas”. “No es casual que Microsoft sea uno de los accionistas de un descomunal banco de semillas –se refería a un depósito ubicado en las islas Svalbard, en No-ruega–, o que sea propietario parcial de una minera que hace grandes operaciones en nuestro país, la American Silver. ¿Dónde se tocan estas puntas? Si uno desenrolla el ovillo, conducen precisamente a ese grupo mínimo de tipos que tienen el poder y mueven casi la totalidad de los hilos. Somos muchísimos los que padecemos a esos pocos”, apuntó.

Libres de Monopolios sobre el conocimiento y la vida. Hacia una convergencia de movimientos puede descargarse gratuitamente ingresando a vialibre.org.ar.

Presentación «Libres de monopolios…»

Invitamos a la presentación del libro  “Libres de Monopolios sobre el Conocimiento y la Vida. Hacia una
Convergencia de Movimientos”
, organizado por la  Fundación Vía Libre y la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA .

Nuestro colectivo participa del evento que se realiza hoy viernes 26 de marzo, a las 19hs. en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales, Franklin 54, Ciudad de Buenos Aires.

libro libres de monopolio

“Actualmente existe un poderoso control centralizado, monopólico,
ejercido por un puñado de empresas, que afecta prácticamente todos los
espacios de la vida para crear, innovar, cooperar, aprender y compartir”
dice Silvia Rodriguez Cervantes, Profesora Emérita de la Universidad de
Costa Rica y una de las autoras del libro, y agrega: “el control se ha
ejercido por medio de distintos instrumentos, algunos de tipo
tecnológico y otros de tipo contractual y legal. Dentro de este último
se encuentra el sistema de ‘propiedad intelectual’ cuyas obligaciones se
han ido imponiendo mediante diversos tratados comerciales o de inversión
a todos los países signatarios”.

Los diferentes sistemas de privatización sobre el conocimiento y la vida
han puesto en riesgo actividades esenciales de la vida comunitaria.
Formas de privatización de bienes comunes como genes, plantas, semillas,
o los diferentes mecanismos de restricción de acceso a la cultura y el
conocimiento ponen en conflicto los sistemas legales vigentes con
prácticas socialmente útiles como intercambiar saberes, semillas o
incluso, el acceso a medicamentos asequibles y a la salud pública.

El libro aborda la problemática de una manera integral, pasando por los
procesos de patentamiento y privatización de plantas y semillas, por la
regulación del acceso a conocimiento y cultura, hasta los debates en
torno a medicamentos y los sistemas de monopolio que regulan sus
fórmulas. Incluye también un debate necesario sobre las formas
silenciosas de privatización de aquello que se produce en las
universidades públicas y la urgente necesidad de plantear excepciones
educativas en el campo del derecho autoral. Todo este abordaje, pensado
desde la perspectiva de los derechos sociales, culturales y económicos,
nos permite entender la dinámica histórica de estos procesos y sus
consecuencias directas sobre la vida social de nuestras comunidades.

Las discusiones sobre los sistemas de patentes y de derechos de autor se
entroncan en discusiones todavía más amplias sobre las regulaciones
globales, las políticas de la Organización Mundial del Comercio, la
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y los acuerdos bi y
multilaterales como los Tratados de Libre Comercio e Inversión. Temas de
urgente actualidad que nos llevan a cuestiones filosóficas profundas
para abordar estos temas: ¿A quién pertenecen los bienes comunes de la
humanidad? ¿Cómo se producen los procesos de privatización monopólica?
¿Cómo se justifican? y ¿Qué podemos hacer desde la ciudadanía para
impedir que estos procesos de exclusión se sigan profundizando?

Estas y otras preguntas serán abordadas por una mesa redonda integrada
por Alejandro Kaufman, Director de la Carrera de Ciencias de la
Comunicación de UBA, Enrique Chaparro de Fundación Vía Libre, Sebastián
Vázquez de Colectivo La Tribu, Matías Lennie, músico de la RedPanal,
Nicolás Echaniz de Buenos Aires Libre y Código Sur, entre otros
académicos y activistas que forman parte de estos diálogos de
convergencia de movimientos.

La distribución de este material se realiza bajo licencias de libre
distribución, por lo que agradecemos la copia de los mismos.
Todo el proceso editorial, de diseño e impresión de este libro fue
realizado con Software Libre. Para descargar el libro y redistribuirlo, clikear acá: http://www.nomade.org.ar/libres.pdf

La propiedad intelectual y el eje del mal?

Ayer nos enteramos de que un grupo de lobbistas norteamericanos esta intentando convencer a su gobierno de que quienes usen y promuevan el software libre atentan contra los intereses de la nación. Estos señores conforman la denominada Alianza Internacional para la Propiedad Intelectual (IIPA), una banda de retrógrados defensores a ultranza de los derechos de autor, la propiedad intelectual y toda esa basura que nos impide ser libres culturalmente.

Estos lobbistas son los encargados de crear la temible Lista 301, que se encarga de vigilar a los países en cuanto a cuan correctamente se cuidan los derechos de propiedad intelectual. Para decirlo en criollo, controlan y presionan a los países que no cumplan debidamente con las leyes de copyright.

Descargas ilegales

Ahora bien, la IIPA esta tratando de convencer al gobierno estadounidense para que considere al código libre como un enemigo de los intereses de la nación y que debilitaría a la industria de software americana. Así que cualquier país que adopte soluciones basadas en software libre seria puesto en observación y considerado un enemigo de los Estados Unidos, por atentar contra las empresas desarrolladoras de software, los derechos de autor, la propiedad intelectual y cuanto invento se les cruce en la cabeza.

Leer el resto del artículo »