Comunidades y Democracia Económica

Ayer estabamos reunidos con algunxs amigxs que participamos en conjunto del armado de la Carpa de Cultura Libre del Foro Social Mundial, charlando sobre las potencialidades y limitaciones del movimiento que estamos estructurando. Una cuestión que nos surgió fue la necesidad de darle materialidad a nuestras redes en términos económicos. No, no… El debate no pasa por ser nuevos íconos del consumismo empresarial,  sino pensar formas para garantizar sustentar en el tiempo los hermosos proyectos que florecemos, en un proceso de constante crecimiento y diversificación.

Paralelamente, Nat (de Las Indias Electrónicas) nos envió un mail proponiéndonos sumarnos al debate sobre el Bazar de la Democracia Económica que se están proponiendo promover. Similares debates, con gente con voluntad de transformar una realidad que se impone monolítica y no podemos dejar de mostrar en la práctica cotidiana que… Bueno, que nos gusta más lo que estamos construyendo! 😉

Para nuestros aportes al debate, tomamos de base la concepción de democracia económica planteada por Las Indias y especialmente la filé como forma de organización. Estos nos sirven para pensar nuestra realidad y las líneas de trabajo que nos venimos planteando. Espacios diferenciados, en función de los derechos y responsabilidades que atañen a los que participan, buscando que esto no implique una lógica verticalista, sino de abundancia.

Lo importante es caminar…

Cooperativismo
Afiche del 1ª Encuentro de Democracia Económica

Nuestra Experiencia.

RedPanal es nuestra comunidad. Un espacio abierto, interactivo, innovador para el mundo de la música. No es una empresa de servicios, sino un grupo de músicos que desarrollamos esta herramienta porque queremos que exista. La deliberación permanente y la creatividad distribuida (hacemos música entre todxs!) son las características sobresalientes. Surgimos indisolublemente ligados a una concepción del mundo que resumimos dentro del término «cultura libre«. De la comunidad han surgido los aportes necesarios para llegar hasta aquí. Con esto nos referimos a los más de 3000 músicos que participan activamente del proyecto, como también a colaboradores que escriben en este blog como Caro Bettanin, Dardo Ceballos y Ale Fábrega -en estos días hemos tenido algunas valiosas incorporaciones más!-, desarrolladores como Nico Echaniz y Lifo Fernandez, tejedores de redes como Sebas Vazquez y Bea Busaniche, y una serie de personas cuyo aporte es en conjunto realmente invalorable. Ah! No podemos olvidar también a músicos de referencia que han estado siempre al pie del cañon, como Mariana Baraj, Raul Carnota, Los Pericos, La Portuaria, Gaby Torres, DJ Stuart, Santiago Vazquez y la Bomba de tiempo… En fin, no queremos hacer un discursito de agradecimiento tipo los Oscars, sino mostrar la fuerza de la colaboración y la solidaridad.

Por otro lado, la Cooperativa Eternauta es la figura juríca que armamos para los socios del proyecto. Nuestro demos, en términos indianos. Un espacio de decisión y responsabilidad compartida que fortalece a la comunidad RedPanal y nunca supone una lógica parasitaria en relación a la misma. Una potente simbiosis se genera entre comunidad y cooperativa, cuestión que creemos que será la clave para nuestra sustentabilidad autogestiva en el tiempo.

Complementariamente, existen una serie de redes en las que objetivamente y/o subjetivamente estamos involucrados. Las mismas tienen diversos grados de heterogeneidad entre sí y con RedPanal.

Convergencia de Cultura Libre.

Este espacio es nuestro continente natural desde donde pensar las cosas. Unidad en la diversidad, con un debate permanente sobre los caminos a seguir y los consensos a promover. Organizaciones y personas con mucho trabajo, referencia en lo suyo y voluntad de transformación. De los variados perfiles (todos, por cierto, potenciadores del espacio en su conjunto) existe una afinidad temática con gente como Rama o Jorge Crowe que desde la música andan experimentando rumbos cercanos. También fueronyson un importante apoyo organizaciones que trabajan en campos sinergicos: software libre (GCoop), hardware libre (BAL), derechos de autor y propiedad intelectual (Via Libre), comunicación alternativa (La Tribu).

Tomando la lógica de la economía social y solidaria, creemos que debemos poner cabeza en lograr que estas articulaciones tengan traducciones econónomicas. El armado de tramas productivas comunes es un salto cualitativo, que puede implicar que cientos de compañerxs puedan abocar su esfuerzo en forma permanente a las construcciones que estamos soñando.

La «Industria Musical».

La Industria Musical está en plena etapa de cambio. Desde RedPanal, estamos escribiendo dos artículos para el libro que Via Libre lanzará en la Feria del Libro de Frankfurt, donde hablamos de esto. En uno nos centramos en el análisis del modelo actual, en el otro una propuesta de nuevo paradigma. Así como existen actores con los cuales no tenemos muchos canales de comunicación (Vaya a saber por qué las distribuidoras y discográficas? :-)), entendemos que existen una serie de rubros que se beneficiarían enormemente con un cambio de lógica en la Industria: lugares para tocar en vivo, estudios de grabación, empresas de fabricación de hardware, software, equipamiento e instrumentos musicales, etc.

Con esto en la cabeza, estamos manteniendo una serie de relaciones en función de poder articular propuestas superadoras al panorama actual.

Red de emprendedores.

Como consecuencia de nuestra participación en Buenos Aires Emprende 2009 quedamos en relación con emprendimientos e instituciones que han sido de gran valor para pensar líneas de acción posibles. Eugenia Campos y el IECyT fueron de mucha importancia para pensar nuestro modelo de negocio orgánico. Wormhole, Aquadize, VFound, Indarra y Tarcel, nos dieron una mano en diferentes instancias para gestionar proyectos, buscar lugares de difusión, etc. El mundo emprendedor tiene un dinamismo en función de las variables económicas del cual creemos que hay que aprender en función de lo que venimos hablando sobre la materialidad de las redes.

Clientes y proveedores.

Si bien la relación con clientes y proveedores es importante para pensar cualquier proyecto, el presente posteo tiene como objetivo pensar filés, demos, comunidades y redes en función de la propuesta de Bazar de la Democracia Económica hecha por Las Indias. Clientes y proveedores, siendo actores relevantes y necesarios de cualquier proyecto, creemos que no son parte de las instancias mencionadas. Cada Filé debe evaluar cómo es la relación con los mismos.

Cooperativas
Unidad en la diversidad

El Bazar de la Democracia Económica.

Esperamos aportar al debate y la propuesta de Bazar. La reciente crisis mundial, al contrario de lo que podrían pensar muchos, creemos que es un terreno propicio para poder plantear alternativas y construirlas desde la praxis cotidiana. Es un desafio más que interesante pensar un tipo de estructuración «transnacional», buscando que esto funcione a favor de la reducción de la brecha tecnológica, social, cultural, ecológica y económica entre los proyectos que se vinculen e indirectamente los países en los que estos estén asentados.

Así la cosa, un brindis para lxs todxs que pensamos que otro mundo es posible!

Cuánto invierten las discográficas?

IFPI es el organismo que representa globalmente a la industria discográfica. El Miércoles pasado ha publicado un nuevo reporte que remarca las cifras monetarias y servicios que los sellos proporcionan en el desarrollo y promoción de artistas. El documento es muy interesante por la información que contiene y la forma en que la industria musical se propone promoviendo la lucha anti-piratería y fomentando de los artistas. Tenemos que empezar a plantear este debate desde la cultura libre, entendiendo que el rol de estos intermediarios (discográficas y distribuidoras) se ha logrado instalar por encima de los intereses de los músicos y otros actores como arregladores, sonidistas, etc… Los verdaderos productores, podríamos decir.

Sin embargo, más allá del tono apologético, es necesario leer estos textos y pensar cómo sería un modelo superador desde nuestro lado. Esto es un desafío bien interesante. Veremos si podemos ir sistematizando algunas opiniones formadas.

Les dejamos el texto que fue publicado en el blog amigo Aliado Digital, que aconsejamos seguir permanentemente.

Industria musical

«Se estima que en su totalidad los sellos invierten $5,000 millones de dólares anuales en talento musical, apoyando a miles de artistas, y gastando un monto típico de $1 millón de dólares para catapultar a un artista/grupo pop en los principales mercados.  Habría más de 4,000 artistas en actividad en los sellos ‘major’ (EMI, Sony, Universal, Warner) –de los cuales el 25% habría sido contratado en los últimos 12 meses– y  varios miles más en las discográficas independientes.

Las compañías discográficas son los mayores inversores en el talento musical, aportando casi el 30% de sus ingresos por ventas en el desarrollo y mercadeo de artistas.  Asimismo, La música grabada tendría un enorme impacto económico, ayudando a generar un mayor sector musical, incluyendo la música en vivo, radio, edición, equipamiento de audio, estimado en $160,000 millones de dólares anuales.  IFPI calcula que este sector emplea a 2 millones de personas en todo el mundo.

Con respecto a la inversión inicial en un artista en EE.UU. y el Reino Unido, el reporte señala que el monto de $1 millón de dólares se divide de la siguiente manera:

  • Adelanto para que el artista pueda concentrarse sólo en componer, practicar, grabar y tocar su música: $200,000 dólares.
  • Grabación del primer disco (sin productores famosos ni orquestas, etc.): $200,000 dólares.
  • Tres videos musicales: $200,000 dólares.
  • Gira: $100,000 dólares.
  • Promoción/márketing: $300,000 dólares.

Las inversiones de los sellos, sin embargo, están cada vez bajo mayor presión a causa del intercambio ilegal de contenidos en Internet y de otros modos de piratería.  Por ejemplo, en Francia, datos de la industria muestran que en 2009 las compañías discográficas invirtieron el 12% de sus ingresos en el márketing de artistas, una cuota que retrocedió considerablemente con respecto al 15% atribuido en 2006, cuando los ingresos ya habían caído enormemente debido a la piratería en línea.»

Lito Nebbia sobre la industria musical

Transcribimos una excelente nota de Lito Nebbia. Por fin músicos de referencia empiezan a plantear las cosas tal como son, con la voluntad de crear un modelo más justo, sustentable y positivo para los músicos.

Lito Nebbia

La Cámara de Diputados ha convertido en ley un proyecto que prolonga de 50 a 70 años los derechos de las compañías discográficas sobre los discos que alguna vez editaron. Y es una pena que el Congreso a veces no tenga información clara y real sobre lo que trata, porque esta ley sólo protege a las grandes compañías discográficas para que puedan seguir manipulando a su antojo centenares de álbumes de diversos géneros. Albumes que, en la mayoría de los casos, están bajo un contrato leonino en el que el artista no tiene la menor posibilidad de ver respetada su obra y mucho menos de percibir los derechos reales que le corresponden.

El artista siempre es perjudicado a través del tiempo. Cuando no aparecen reediciones de sus trabajos creativos, pierde de cobrar sus royalties discográficos. Si es autor, también se debilita el cobro de sus ingresos autorales. Pero lo más grave es que, en algunos casos, ha ocurrido que el manipuleo sobre la no edición de una obra es lo más parecido que hay al término “que te borren del mapa”.

Pensemos: el artista no tiene disco para trabajar, tampoco lo tiene para que siga vigente su obra, y si llega a reclamar que lo liberen, tampoco le permiten publicar su trabajo. Ni siquiera digo, a estar altura, pedirles que te devuelvan un master: aquí se trata de una verdadera Máquina de la Inconveniencia.

Puedo citar detalles de mi caso personal: a mis 17 años firmé contrato con la legendaria RCA como integrante de mi grupo de adolescencia, Los Gatos. Hasta hoy esos álbumes llevan vendidas millones de copias. Pero nunca podremos saber exactamente el número, porque la compañía discográfica, que sub-edita a través de casas sucursales que tiene por todo el mundo, jamás hace una rendición de cuentas fuera de tu país de origen. Tengo ediciones de mis discos en Estados Unidos, Venezuela, Bolivia, Uruguay, Chile, Costa Rica, Brasil… Y, de este modo, jamás he cobrado un centavo. Los Gatos éramos número 1 en ventas en casi toda América latina. Lo mismo pasó con mis primeros discos como solista. Hay canciones que han estado varias semanas en los primeros puestos de otros países, y jamás me las liquidaron.

Mientras va transcurriendo el contrato leonino que firmó, uno siempre está ocupado y entusiasmado con el siguiente disco, y piensa que finalmente todo se va a solucionar. Por eso no se litiga oportunamente. Además, ¿cómo desconfiar de la gente que está tan interesada en nuestra música? Pero cuando el contrato termina, y uno queda libre de grabar para esa compañía, es cuando comienza el mayor atropello.

Cuidado: estoy refiriéndome exclusivamente a hechos que ocurren en el ambiente de nuestro país. En Estados Unidos, cuando algunos artistas terminan su contrato, la compañía sigue permanentemente reeditando su obra y cuidándola. Ni qué hablar si es un artista que continúa en total actividad: sigue manteniendo relación con la compañía anterior, sencillamente porque el cuidado del material grabado es algo que les compete y conviene a ambos.

Jimi Hendrix

En nuestro país hay un anecdotario lleno de historias donde un gran artista, uno de esos que le ha hecho ganar muchísimo dinero a la discográfica (y soy uno de ellos), trata de comunicarse con la compañía para una consulta o reunión, y ni siquiera lo atiende la secretaria de algún ejecutivo. Terminado el contrato, hay un cese de relaciones. Entonces comienzan a ocurrir atrocidades como cambios de portadas, equivocaciones en los créditos, mala masterización de los álbumes, hasta llegar a un par de sucesos que me parece bueno contar.

Varios años atrás, la compañía que tiene derechos sobre los discos de Los Gatos publicó un casete de regalo dentro de una caja de las hamburguesas Paty, que se vendía exclusivamente en los grandes supermercados. Así como lo están leyendo. Lógicamente incluía el tema “La balsa”… O sea que no sólo se hartaron de ganar dinero, y mal pagarnos derechos durante 40 años, ¡sino que ahora hacen un negocio hasta con las carnicerías!

Luego de esto, durante un verano de esos en que ya no saben qué inventar para vender boludeces en la playa, publicaron un CD remix de temas clásicos de los años ’60. No podía faltar nuevamente “La balsa”. Esta vez a nuestra grabación original le sumaron pitos y matracas, gente haciendo algarabía y una cantidad de basura que es una falta de respeto para una grabación que es un hito para la historia de la música popular argentina.

¿Existe alguna ley en nuestro país que pueda corregir o no permitir que sucedan este tipo de cosas? Por supuesto que no.

¿Qué desearíamos más los artistas que el hecho de que la vieja compañía discográfica donde registramos nuestros primeros éxitos sea la que siga desarrollando el material (con un contrato legal y razonable), y en el caso de artistas con larga trayectoria, llegar a un acuerdo donde el paso del tiempo y los cambios tecnológicos de los productos no terminen resultándonos perjudiciales?

Muchas veces en reportajes me preguntan qué pienso de la piratería y por supuesto que no estoy de acuerdo con eso, ni con nada que signifique robar. Pero, ¿cuál es mi lugar como artista, cuando por un disco que se vende de Los Gatos percibo cuatro centavos? La piratería no me hace nada, si sólo pierdo 4 céntimos…

Cuando estábamos a punto de celebrar el 40º aniversario de nuestro grupo y de la grabación de “La balsa”, mantuve reuniones con ejecutivos de la compañía que tiene el derecho de explotación (nunca mejor usado este término) de nuestros discos. Asistí con la propuesta de revisar ese tramposo contrato que firmé a mis 17 años. Lógicamente nunca nos pusimos de acuerdo. ¿Cómo ponerse de acuerdo con gente que desprecia la música?

Industria Musical

El dia en que el IPhone se convirtió en un instrumento musical

Acaba de publicarse Sonic Shift 1.0, la primera aplicación para iPhone que puede alterar independientemente pitch y tempo de cualquier audio grabado en tiempo real, gracias a una serie de algoritmos DSP.

Sonic Shift está diseñado específicamente para músicos que quieren una herramienta de alteración de tempo y pitch simple y fácil de usar que entregue audio de calidad sin artefactos.

Como músico, estoy continuamente aprendiendo nuevos riffs para tocar con la guitarra“, explica Salil Apte, desarrollador de la aplicación. “Con Sonic Shift, puedo grabar el riff o solo que quiero aprender, ralentar el audio y no preocuparme por el cambio de pitch del audio resultante“.

Sonic Shift también ofrece la capacidad de alterar el pitch del audio sin afectar el ritmo, asi cantantes y músicos por igual pueden escuchar una melodía trasladada a otro tono. Y sin límite a la cantidad de audio que puede grabar, Sonic Shift puede ser utilizado para registrar cualquier cosa como clases de música y conferencias.

Via Noticias Audio.