Borges, Chomsky, computadoras y el Maestro Yoda

El jueves es la próxima Activación Mutante y elegimos el concepto “palabra” para esta íntima velada de experimentación sonora. Dentro del Ensamble, yo trabajo con código que procesa audio digital en tiempo real, lo que comúnmente se denomina “lenguaje” de programación y no es que esté mal llamarlo de ese modo pero la ocasión me tienta a profundizar un poco…

Me encanta el canal de YouTube de Computerphile y el otro día vi un episodio muy interesante acerca del parsing:

Parsing es una especie de análisis sintáctico, muy importante para los lenguajes de programación ya que es necesario para traducir, interpretar y ejecutar instrucciones. En – ¿todos? – los lenguajes humanos, podemos encontrar tres componentes elementales: sujeto, verbo y objeto.

Por ejemplo, tomemos la oración “el niño patea la pelota”. El sujeto es quien realiza la acción (el verbo) a/hacia/con/etc. el objeto. Entonces, “el niño” es el sujeto, “patea” el verbo y “la pelota” el objeto. En esta oración, el orden es SVO (sujeto, objeto, verbo). Por supuesto, existen muchos otros elementos y clasificaciones pero concentrémonos en estos tres. En muchos lenguajes, el orden puede ser otro, como SOV, VSO, VOS, OVS u OSV y esto es parte del trabajo lingüístico de Noam Chomsky (de hecho, esta última permutación – OSV – resulta ser el modo predilecto de el Maestro Yoda).

Como sea, mientras miraba este episodio, recordé un cuento de Borges. “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” es uno de mis cuentos favoritos y también uno de los más conocidos de Borges donde se describe un mundo en el que no existe la sustancia. ¿Qué tiene que ver? Bueno, además de ser un ensayo acerca del lenguaje, deberíamos saber que es la idea de sustancia lo que subyace o sostiene algo así como un sujeto, en este caso: algo que existe y se mantiene idéntico a sí mismo, independientemente de cómo sea percibido. Hegel dice, directamente, «la sustancia es sujeto».

Borges sostiene que el lenguaje estructura al pensamiento. También Lacan actualizó la formulación aristotélica “pensamos con el alma” por “pensamos con el lenguaje” (de hecho, podemos rastrear hasta Aristóteles el análisis de la estructura sujeto/sustancia-predicado). Esto significa que un lenguaje sin sustancia no sería tan sólo una curiosidad literaria sino realmente otro universo. Hay tantos lenguajes en el mundo, con tantas diferencias, sin embargo, ¿existe alguno que no suponga la sustancia? ¿sería posible pensar sin ella? ¿es la sustancia una estructura necesaria para nuestra percepción (como desarrolla Kant) o es algo real, algo que existe independientemente de nuestra percepción?

Algunas notas:

– Todo esto también me recordó a una discusión en torno a la posibilidad de un lenguaje no imperativo de programación. Esta discusión se dio en el marco de un encuentro de código creativo. Un lenguaje no imperativo de programación podría falsearse del mismo modo que se falsea una función aleatoria. Pero la última palabra respecto de la aleatoriedad es una pregunta ontológica (¿existe el azar? ¿es posible escapar de la cadena de causalidades?) mientras que un lenguaje de programación no imperativo es, creo, a muchas luces imposible. Un microprocesador es una cosa que trabaja con instrucciones (“instrucciones” es, además, el término técnico que se utiliza), no veo cómo un lenguaje de programación podría de alguna manera superar la arquitectura electrónica concreta en la cual se ejecuta.

– A esta altura creo que sería justo mencionar que ningún lenguaje de programación es de hecho un lenguaje. No porque sea falseado, como se falsea la aleatoriedad, sino porque llamamos lenguaje de programación precisamente a un conjunto de instrucciones. La ambigüedad, por ejemplo, puede ser constitutiva del lenguaje y, sin embargo, es mencionada en el episodio de Computerphile como algo ‘malo’ para un lenguaje de computación, ya que una instrucción es algo muy claro y concreto. Todo esto nos conduce a decir que: como no existe ningún lenguaje – propiamente hablando – de programación, tampoco existe algo así como una traducción, un intérprete o una interpretación, porque interpretar es, por ejemplo, decidir a pesar de (o debido a) las ambigüedades.

Activaciones Mutantes

Las #ActivacionesMutantes son encuentros performáticos de experimentación sonora y visual en la que nos juntamos terrícolas y algún que otro extraterrestre a probar cosas alrededor de algún tema que nos sirve como disparador creativo. El último, por ejemplo, fue el incendio del Amazonas. Procesamos un audio con sonidos del incendio, prendimos fuego unas cosas con un micrófono de contacto que amplificaba.. En fin.. Experimentamos, compartimos, charlamos.

Estamos activando el tercer jueves de cada mes. La próxima será el 17 de octubre y el tema es el agua ¡El agua! Más poética imposible. El agua, elemento clave para la vida y el mayor problema de el cambio climático. El agua que puede ser la calma más absoluta o tener una virulencia inclasificable. El agua que encontramos como vapor, líquido o hielo. El agua, ilimitada y con ilimitados sonidos, es la próxima #ActivacionMutante.

¡Y una novedad! Convocamos a hacer #ActivacionesMutantes de manera distribuida. Hacemos un llamado a toda persona o colectivo de la galaxia que se sienta convocado por esta acción a apropiársela. A hacer activaciones en su lugar, con el lenguaje que quiera y la gente que quiera. ¡¡Hagamos de las #ActivacionesMutantes un momento de activismo artístico con temas significativos, porque otro mundo es posible y necesitamos construirlo!!

Del siglo de oro de Pericles a la síntesis digital de bajos recursos

Heidegger, agregando dramatismo filológico con mucha creatividad a lo que había ya dicho Nietzsche, sostenía que en la Antigua Grecia del siglo IV a.C., la techne había alcanzado un grado de desarrollo inusitado en relación a lo que todavía hoy, disimuladamente, secularmente, podría admitirse como lo bello (esta coincidencia en el valor ontológico del hacer lo animó a pseudosemidesnazificarse al proponer insólitamente un diálogo con el marxismo en su “Carta sobre el humanismo” de 1947). Nietzsche creía que la ciencia y la filosofía eran expresiones decadentes de una sociedad cuyo máximo prodigio fueron las artes, y más concretamente la tragedia. Por eso un poco precipitadamente hablamos de rupturas o vanguardias, ya que por entonces se llegó a vivir un ritmo tan acelerado de innovaciones y escándalos estéticos que explican la posición conservadora de Platón para la proyección de una transformación social (algo que era cosustancial a la disciplina espartana pero que el cristianismo tuvo que imponer con terror, de forma cada vez más alarmantemente comparable a las moralinas contemporáneas). La experimentación y discusión sobre los límites y el sentido de lo sonoro, felizmente, tiene lugar entre nosotros pero es – como diría Borges, según lo propio de la eternidad – una adivinanza lo mismo que una predicción.

La escuela pitagórica se imponía con su metafísica matemática y por eso no era sorprendente (y tampoco sorprende hoy) que muchos proclamados teóricos musicales no hablaran más que de fórmulas y geometrías, como si cualquier experiencia de la vida sensible fuera una posible excusa para realzar su ontología de magnitudes cuantitativas. Contra esta concepción escribió Aristóxeno de Tarento (354-300 a.C.) uno de los tratados más influyentes y a la vez ignorados de la conceptualización del lenguaje musical. Aristóxeno sostenía que la música era, ante todo, un fenómeno estético, sensorial, y que como fenómeno físico podía estudiarse matemáticamente pero su cualidad estaba principalmente determinada en la subjetividad que agrupaba las excitaciones del cuerpo en una unidad de sentido, en un discurso, en un acontecimiento temporal, sensual, que los pitagóricos transustanciaban al abstraer la experiencia concreta de la escucha.

Dicho esto tengo que advertir que, por cuestiones de interés práctico más que filosóficas, voy a referirme, irónicamente, a cuestiones pitagóricas más que estéticas de cómo encuentro satisfacción en el desarrollo de un lenguaje de improvisación porque consiste básicamente en la complejización de una función matemática. La poiesis inspirada y regulada de la evolución de esta función pertenece al campo de la escucha en un sentido profundo y, por lo tanto, exige un tratamiento filosófico que, por el momento, voy a suspender.

Hace casi veinte años que programo en Pure Data y muchos más de veinte desde que me enamoré de las computadoras en un vínculo lúdico y estético (lejos de las bases de datos que eran lo único monetizable por entonces). Antes de saber que ya existía un nombre para describir esta práctica específica, comencé con mi hermano a programar en vivo, mostrando el código de manera espontánea, como quien lanza una botella con un mensaje desde una isla desierta o viste una remera de su banda favorita esperando encontrar cómplices de su placer perdidos en el barroco y corroído paisaje urbano falto de experiencias, como diría Agamben.

Pure Data es un lenguaje modular de procesamiento de señales digitales en tiempo real, esto lo vuelve instintivo e inagotable en términos de síntesis pero también se me hacía extremadamente incómodo y engorroso improvisar. Conforme dirigía mi práctica más y más a la improvisación de código, buscaba la combinación más pequeña y sencilla de módulos-objetos que a la vez no fuera en detrimento de las posibilidades de procesamiento. Reducía cada vez más las conexiones y los esquemas hasta que una vez me puse una especie de consigna imposible: tengo que lograr hacer todo con un solo oscilador. Un día, hará dos o tres años – creo que fue saliendo de un CASo Abierto –, Hernán Kerlleñevich me sugirió que busque información sobre “bytebeat”.

Bytebeat es el nombre de una técnica de síntesis digital de bajos recursos, cuyo precursor describió sin más como “descubrimiento”. Aunque se activan algunas alarmas conceptuales al referirse a una fórmula como descubrimiento, cada vez me parece más simpática esta inocente caracterización. Porque los recursos para esta técnica están disponibles desde hace muchísimo tiempo (de hecho, la principal inspiración parece que fue una demo de Commodore VIC-20) y, sin embargo, no fue hasta que tuvimos procesadores tan exagerados, en relación a lo que es más que suficiente para hacer bytebeat, que finalmente alguien lo investigó y desarrolló más detalladamente.

Me gusta entender al bytebeat con ese destello estético que aparece en el ámbito de la ciencia: la elegancia. Se considera elegante a una fórmula que de la manera más simple y económica satisface los resultados más extensos y complejos. La técnica bytebeat consiste en escribir una función lógico-matemática, por lo general de escasos caracteres, con operaciones de bajo nivel, que tome como única variable el tiempo y mandar el resultado de esta operación “en crudo” al conversor analógico digital, la salida de audio. Para dar una idea, el código o “partitura” de una obra generativa de varios compases de extensión clásica del bytebeat es literalmente:

((t >> 10) & 42) * t

La variable “t” es tiempo, concretamente se trata de un contador regular, un número que incrementa rápidamente en intervalos de unidad equidistantes en el tiempo, una rampa o cronómetro. En una analogía válida podríamos decir que “t” es un LFO diente de sierra de mucha amplitud y nuestra fórmula es un wave-shapper de esa señal. En realidad, “t” es algo más cercano a un contador de samples. Podríamos hacer coincidir la rampa con el sample rate, la “resolución digital X”, o sea, +44100 por segundo. Entonces, el resultado en cada momento de nuestra función determina el valor de cada sample. Es decir, potencialmente se puede crear cualquier sonido dentro de las posibilidades de procesamiento digital. Sin embargo, para esto consideré necesario introducir una modificación en el algoritmo del bytebeat. ¿Por qué?

El bytebeat fue concebido de manera tal que cualquier resultado de la fórmula se escale, se mapee, a un número válido, a un valor existente dentro del espectro del bit depth, de la “resolución digital Y” del sonido. De esta manera no hay “error” posible en la fórmula, es decir, más allá de si produce un efecto deseado, ningún resultado excederá los límites de la señal sonora. Esto produce, además, un comportamiento que muchos no dudan en clasificar como fractal. Los “errores” de la función son reincorporados de alguna manera siempre a los valores posibles, generando simetrías (pido disculpas por la precariedad, reducción e imprecisión de mi lenguaje en estas cuestiones, habrán notado que al descartar un desarrollo filosófico opté por el camino más difícil para mí pero estos conocimientos me parecen demasiado valiosos como para no difundirlos). El problema es que al escalar todos los valores perdemos la posibilidad, por ejemplo, de manipular la amplitud de un modo sencillo. Veamos…

Suponiendo que estamos trabajando con una resolución de 8 bits (1 byte), el resultado de nuestra función será escalado mediante %255 a uno de los 256 valores posibles de amplitud (el 0 se cuenta). Si la función devuelve un número más grande o más pequeño, por ejemplo 260, el módulo (%) convierte al excedente en el valor final: 4. Pero supongamos que quiero generar una onda cuadrada t%2 y reducir su amplitud a la mitad multiplicando o dividiendo como (t%2)*0.5 o (t%2)/2, esto tendría otras consecuencias, no en la amplitud sino en la frecuencia. Lo que hice yo, entonces, fue quitar este mapeo a valores posibles y dejar únicamente un limitador, perdiendo esa natural fractalidad del bytebeat pero ganando en resolución, modelado y legibilidad. También es importante destacar que el objeto que en Pure Data permite procesar estas expresiones (expr~), también admite muchas más operaciones como, por ejemplo, funciones trigonométricas.

El sistema que armé, y en el que sigo trabajando constantemente, se llama Rampcode y gracias a la colaboración de Reo Matsumoto existe un paquete para utilizarlo con Atom editor. Recientemente incorporé la posibilidad de reemplazar la variable por otra (a la vez función de la primera), agregando una función en el medio. Así que, una vez que tengo algo sonando que me gusta o que tiene “momentos” que me gustan, puedo alterar su secuenciación y velocidad modificando la función anterior, obteniendo variaciones y “efectos”.

Rampa → Función (por defecto = Rampa) → Función

Para ver – y escuchar – más en detalle todas estas cuestiones dejo una selección de links un poco ecléctica, como este discurrir. Queda pendiente, para pronto o quizás nunca, un desarrollo más filosófico respecto de la experiencia estética, seguramente afirmando el plano de inmanencia del lenguaje, en un tono menos pitagórico, con las notas más bellas que me sean posibles.

https://greggman.com/downloads/examples/html5bytebeat/html5bytebeat.html

Un entorno de bytebeat online para jugar un poco.

http://pelulamu.net/ibniz/

En mi opinión, el mejor software de bytebeat.

http://viznut.fi/en/

El pionero del bytebeat y otras genialidades.

http://www.biblioteca.unlpam.edu.ar/pubpdf/circe/v4a09cotello.pdf

Un artículo de respetable academicidad que encontré en castellano sobre Aristóxeno (ver p.162).

https://github.com/gabochi/rampcode

El repositorio de Rampcode.

curso online

Nuevas líneas de acción comunitarias: capacitación

Ayer les comentamos las actividades que venimos realizando. Bueno.. Nos guardamos algunas cosas, porque todavía están un poco crudas y sería una verdadera imprudencia contarlas públicamente. Después pensamos que bue, que ya fue, que la imprudencia es valor y bla bla.. 🙂

Plataforma de capacitación virtual

Quienes participamos de RedPanal -y en el campo artístico en general- realizamos de forma permanente trabajos de capacitación. Tomamos y brindamos contenidos pedagógicos que nos abren nuevos horizontes creativos: electrónica, programación, estructuras musicales, grabación, técnica instrumental, por nombrar algunos ejemplos.

Podemos armar una plataforma comunitaria, para expandir estas prácticas? Cómo sería?

Disparamos un tweet preguntando a nuestra red quién maneja Moodle, porque creemos que puede ser una buena plataforma para realizar la experiencia. La respuesta fue muy motivadora, hay equiiiipo!

La lógica comunitaria de la plataforma

Para hacer sustentable el proyecto, estamos pensando en un esquema de cursos y talleres pagos, donde lxs docentes puedan cobrar sus horas de trabajo y la plataforma pueda cubrir los costos de funcionamiento. Revenue sharing, que le dicen. Economía colaborativa le decimos nosotrxs: una economía diferente, centrado en las necesidades de los actores concretos, social y solidaria, circular, sin usura ni intermediarios parasitarios.

Próximos pasos: prueba piloto

Primero lo primero! Vamos a testear que esta idea realmente funcione. En los próximos meses vamos a estar realizando una serie de talleres sobre diferentes temáticas para ver si tenemos público interesado y si técnicamente una plataforma virtual sirve para el perfil de contenido que queremos brindar. Desde ahí, vamos a ver cómo sigue..

Acción Sonora por la Identidad (ASI)

En el marco de un nuevo aniversario del golpe genocida de 1976 en la argentina, desde RedPanal elucubramos una acción -mínima pero esperamos bella- para aportar a la Memoria Colectiva.

Un nuevo aniversario donde, como siempre, volvemos a afirmar que no olvidaremos ni perdonaremos.

Que queremos Verdad y Justicia.

Que los 30.000 compañerxs detenidxs-desaparecidxs están presentes diciéndonos que resistir es vencer, que continuemos la lucha, que sigamos soñando.

En estan acción apuntamos a buscar a nuestrxs hermanxs nacidxs en cautiverio y robadxs bajo el tenebroso plan sistemático elucubrado por la junta militar. Porque ese crimen es todavía un hecho cotidiano. No solo pasó hace 40 años; está pasando todos los días, enfrente de nuestras narices. Así la cosa, queremos con esta Acción Sonora por la Identidad ayudar a buscarlos, a reencontrarnos.

Abuelas hace de forma permanente campañas por la identidad con este eje. Porque nos cruzamos con ellxs todo el tiempo, muchxs deben estar dudando de su identidad y tal vez todavía no saben qué hacer, adónde consultar, cómo ponerse en contacto. Nosotros proponemos una herramienta más en este sentido: un código QR que cualquiera puede compartir por WhatsApp o redes sociales; descargar y pegar en estaciones de tren, de bondi, plazas o baños de boliches. El código QR dispara un audio con esa información básica e imprescindible.

Ayudanos a encontrarlxs. Imprimí un código QR y ponelo donde quieras. Compartí la página de Facebook con la movida. Hacé lo que sientas. Todo suma.

24 de Marzo, día de la Memoria. Por una argentina con justicia, igualdad, memoria y mucho futuro!

Accion sonora por la identidad

Cruces

Paso un muy breve resumen de lo que charlamos ayer.
Surgieron dos líneas de acción para trabajar:
1) Hacer encuentros quincenales para creación y registro de obras. La dinámica que pensamos es sencilla y posiblemente muy potente. Generar espacios abiertos donde cada uno de los participantes propone un mínimo ejercicio sonoro para realizar colectivamente. De la escucha colectiva sacaremos las ideas que tienen mayor potencia y le iremos dando forma de obra para finalmente presentarla en vivo y grabarla.
Sería interesante usar RedPanal.org para ir tirando las consignas previamente al encuentro, no? Así también le damos a la plataforma un uso concreto que nos va a ir mostrando limitaciones, bugs, usabilidad a mejorar, etc. Creo que puede ser una buena sinergia para trabajar entre los que tenemos más perfil “musical” y los que vienen más del palo del código.
2) Darnos un marco de intercambio y debate sobre lo que hacemos. Cuestiones ideológicas, estéticas, técnicas, etc. Pensamos que lo mejor es en principio tener un sitio web donde volcar artículos que cada uno tenga o quiera escribir, que en otra instancia también pueda ser un encuentro presencial o algún formato impreso. Recuperar y darle entidad a este blog puede ser una forma sencilla y buena para probar(nos).

Sonidos mutantes

Descripción

Proyecto experimental de creación de música libre y colaborativa de base tecnológica.

Módulo audiovisual

Se crearán cortos audiovisuales que recuperen la historia de la música electrónica, electroacústica y experimental de la Argentina. El contenido estará centrado en autores referentes de las diversas líneas estético-compositiva determinadas, y complementariamente se mostrarán los centros de investigación, desarrollo y divulgación que existieron en la Argentina. Se realizarán entrevistas con músicos, docentes e investigadores que explicarán sus características técnicas. Finalmente se propondrán ejercicios compositivos para que realicen los que vean el video, para ser subidos a RedPanal y utilizados en el marco del presente proyecto. El material se difundirá a través del sitio y redes sociales.

Temas:
GRM (Pierre Schaeffer) y el estudio de Colonia (Stockhausen). Kagel, Belloq, música concreta y manipulación de cinta abierta. Kropfl, síntesis de sonido.
Laboratorio de fonología musical (Facultad de arquitectura, 1958), CLAEM (Instituto Di Tella, 1962), Centro de música experimental (Universidad Nacional de Córdoba, 1965), CICMAT (1971), Laboratorio de investigación y producción musical (Centro Cultural Recoleta (1982), TADMER (Universidad del Litoral, Rosario, 1985). Festivales de música electroacústica.

Módulo musical

El centro de gravedad del presente proyecto es la música y el sonido. La experimentación con música, sonido e interatividad puntualmente.
a. Repositorio colectivo
Se buscará la participación del público mediante la convocatoria a subir sonidos a la web (ver “Módulo audiovisual”). A tal fin se propone el uso de la plataforma RedPanal.org como comunidad colaborativa musical sin fines de lucro.
b. Music information retrieval
Todos los archivos de audio serán analizados mediante plugins de extracción de información del sonido. De tal forma se tendrán una serie de descriptores de cada uno, como pueden ser el espectro armónico, picos de nivel, tempo u otros que los compositores crean útiles.
c. Performance
Los descriptores hacen posible un uso artístico de la base de datos de audio siguiendo técnicas compositivas que sirven de marco a una improvisación colectiva con consigna. Se harán periódicamente performances modificando técnicas, dando lugar a nuevas obras. Se complementará la puesta en escena con músicos en vivo. El público podrá participar de la performance subiendo audios y haciendo búsquedas y comentarios en la plataforma RedPanal.

Módulo tecnológico

La orquesta de sonidos mutantes tiene un basamento fuertemente tecnológico. El uso de la tecnología en la obra no busca ser neutral, sino más bien poner en debate el rol de tecnología, su uso en el arte, sus potencialidades y limitaciones. La integralidad de la obra será realizada con herramientas de software libre, como forma de garantizar su apertura, la participación colectiva y la posibilidad de su replicación o adaptación a otros contextos.

Experimentación sonora en la UNQ

Los laboratorios de experimentación sonora surgieron como una forma de juntarnos gente de RedPanal y hacer música metiéndole mano a sonidos del sitio a través de técnicas y consignas comunes, de edición y procesamiento de audio. Los guían una lógica más compositiva que “técnica”. Es decir, nos interesa crear determinadas cosas estéticamente y vemos cómo hacerlo técnicamente. La técnica es complementaria, una herramienta a la orden de las ideas.
Y de ahí fueron creciendo, tomando otros caminos, nos invitaron de varios lados a replicarlos.
Hacer el laboratorio en una Universidad como la de Quilmes fue por muchas cosas un placer. El contexto de Jam Tec era inmejorable, la cantidad de charlas y talleres en las que daba participar alucinaba. Pero aparte, la UNQ es una cuna de la música experimental y electroacústica. Encima una Universidad gratuita, pública y libre. Un lujaaazo!

Experimentación sonora con Ernesto Speranza

Charlando con Ernesto nos comentaba que el taller estuvo muy bueno, y que lo que más le gustó fue poder compartir con otras personas la experiencia y poder aprender de otros workflow (formas de trabajo). Ernesto había entrado a la web una vez, que le pareció interesante como plataforma para conectar a las personas y trabajar en conjunto.
Los audios que podemos escuchar en su perfil, hechos a partir del laboratorio de sonido, los hizo solo, Nos comenta: “use 3 samples de RedPanal. A una bata funk que me gusto mucho el sonido, le baje el tempo y el tono masomenos 3 o 4 semitonos para conseguir un sonido más oscuro y profundo, algo asi como vinilo. Después una clave en 7/8 que recorte y dividí la señal en 2. A una la deje sin procesar y a la otra le fui alterando el pitch progresivamente, mandando además una señal a la izquierda y otra a la derecha con un poquito de reverb y delay para darle sabor.
También agarré una pista de piano y corté un pedacito chiquito, de 4 compases, pasándolo a midi con un sampler y volviéndolo a tocar con el teclado de la computadora. Por último, tienen un sample vocal que tenía por ahi. El piano tiene un low pass filter al principio que se va abriendo y se apaga cuando entra la bata.”
En general, en lo que respecta a la música, Ernesto no tiene idea en la cabeza definida, no piensa en algo puntual, sino que va probando cosas y viendo qué cosas se sienten mejor que otras.. Algo así como armar legos! 🙂
Cuando trabaja con samples si es un poco más estructurado, por lo menos teniendo en cuenta que las grabaciones no saturen, sumar siempre algún instrumento melódico y algo con que construir el groove. En este caso, los loops y samples de RedPanal ya tenían todo lo necesario y le transmitían algo, que le dio el pie para reinterpretar esos sentimiento.
Ernesto Speranza se lleva la cocarda del buen RedPanalero y aparte viene activando para seguir el laboratorio con algún formato online. O sea, tremendo crack!!

Siganlo en RedPanal a ver que fantasía sigue tirando: http://redpanal.org/u/ernestosperanza/

Cómo registrar mi música

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Registro de obras musicales

El esquema puede modificar un poco de país a país, pero en general diremos que es bastante parecido. Tomaremos el caso de Argentina, pero pueden buscar por Internet detalles de otros casos como España o Chile.

Existen dos trámites diferentes.

1) Registro de obra en la Dirección Nacional de Derechos de Autor.

Esto se hace en un organismo público como es la Dirección Nacional de Derechos de Autor que depende del Ministerio de Justicia. El autor o un representante presenta un formulario con su tema o álbum en formato digital o analógico, con partitura y/o letra incluída.

Qué ganas como músico con esto? Basicamente, queda una constancia legal con fecha y a tu nombre sobre la obra. Ver Beneficios del registro en la barra lateral derecha.

La dirección de la DNDA es Moreno 1228, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque también hay receptorías en el interior del país.

2) Registro en la Gestora colectiva de derechos (SADAIC).

El registro en SADAIC se hace mediante un Boletín de Declaración. Este trámite nos servirá en caso de que nuestro tema sea publicado en medios públicos, para cobrar las regalías que genere por Derechos de Autor.

La dirección es Lavalle 1547, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Dejamos el modelo de Boletín para que puedan estudiarlo.

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Por nuestro compromiso con los músicos, no queremos dejar pasar que el registro en SADAIC no supone económicamente nada para la grandísima mayoría de los músicos. Es decir, el reparto de dinero es discrecional, debido a diferentes cuestiones tales como: la falta de formas serias de trackear qué material está siendo utilizado en cada espacio público o medio de difusión; la utilización de licencias generales, no por cada canción; el llenado de planillas de uso por parte de Radios, canales de televisión, etc sin mecanismos de control. Todo esto sumado a que es difícil poder asociarse a SADAIC (por los requisitos que piden) y sólo los socios adherentes pueden pedir información relevante en este sentido.

Sin embargo, para algunos casos nos será útil poder registrar nuestras obras en esta entidad, sobretodo si realizamos trabajos con actores que necesiten libre deuda de SADAIC para poder funcionar (películas de cine, publicidad, etc).

Esperamos que la información les sirva.