Música y dominio público

La Cámara de Diputados (Argentina) convirtió recientemente en ley un proyecto presentado por el Senado, que prolonga de 50 a 70 años los derechos de las compañías fonográficas sobre los discos que alguna vez editaron. La ley hace pensar, inmediatamente, en el triunfo de propietarios legales sobre inescrupulosos usurpadores, en la protección a las ediciones “oficiales” por sobre las “piratas” y, obviamente, en el respeto a la obra de los artistas en lugar del más salvaje de los saqueos. Y así fue festejada por destacados músicos. En los fundamentos se dice, por ejemplo: “Un caso claro y paradigmático es el primer álbum fonográfico interpretado por Mercedes Sosa, titulado La voz de la zafra, publicado en 1961, que caería en el dominio público en el inminente 2011, si la legislación no fuera modificada como aquí se propone”. Y, más allá del error en cuanto a los alcances de la ley anterior (el disco habría entrado en el dominio público en 2012, una vez que los cincuenta años desde su edición original se hubieran cumplido), el ejemplo propuesto por el senador José Pampuro es paradigmático, aunque por razones sumamente diferentes de las enunciadas.

Si el senador hubiera conocido algo sobre el tema, se habría percatado de que la nueva ley prolonga los derechos de la compañía que, precisamente, mantuvo ese disco fuera de catálogo durante la friolera de cuarenta y ocho años. Un período que, por otra parte, podría presumirse mucho más largo si la muerte de Mercedes Sosa no hubiera llevado a los directivos de Sony a rebuscar en su catálogo el único disco de esa cantante que había sido editado (y nunca vuelto a publicar) por RCA, de la que es actual propietaria. En los fundamentos se mencionan también los primeros discos de Sandro (parece que veían venir el negocio), de Palito Ortega y Violeta Rivas.

Mercedes Sosa

El problema es que la ley, que nada tiene que ver con los derechos de autor, es la mera extensión de un contrato (un convenio entre dos partes) aunque, en este caso, con una sola parte contemplada. Es decir que no fija, para las casas discográficas que presionaron para retener los derechos sobre unos pocos títulos y artistas a los que asignan valor comercial, ninguna responsabilidad ni deber con respecto a ese material pero, sobre todo, a aquel que no reviste para ellos ningún interés pecuniario pero forma parte del patrimonio cultural de la humanidad.

No cabe mucha duda de que los sellos seguirán editando a Sandro, al Club del Clan y, dentro del tango o el folklore, a Los Chalchaleros, a Troilo, a D’Arienzo y alguno más. Pero, de no haber ninguna ley complementaria que establezca los deberes que esa extensión del derecho debería conllevar, las consecuencias de la ensalzada norma serán la desaparición del mercado de todo aquello que los sellos jamás quisieron reeditar.

Sin una reglamentación complementaria, la nueva legislación derivará en la convalidación del derecho de las compañías a no editar determinados discos y en la imposibilidad de obtenerlos por parte de los potenciales interesados. Una somera evaluación de antecedentes revela, por ejemplo, que Universal, actual propietaria de Philips, nunca editó en CD la mayoría de los discos originales de Mercedes Sosa, mantiene fuera de catálogo el segundo volumen de la Historia del Tango por Astor Piazzolla, tiene inédito su Veinte años de vanguardia con sus conjuntos desde hace nada menos que cuarenta y seis años, y jamás publicó el Romance de la muerte de Juan Lavalle, de Eduardo Falú y Ernesto Sabato. EMI nunca editó en CD los discos originales del Sexteto Mayor y relegó las geniales grabaciones de Troilo para Odeón a un disco llamado From Argentina to the World, donde no se consigna absolutamente ninguna información y, para peor, de las 24 piezas registradas por la orquesta entre 1957 y 1959 incluyó, arbitrariamente, sólo 20.

El dominio público es el de todos. El que acaba de refrendarse, si no se lo corrige de alguna manera, será el del perro del hortelano.

La voz de la zafra

Por Diego Fisherman en Página/12.

Balance del 2009

Fin de 2009. Año moviiiiiido! Una verdadera felicidad el balance necesario a esta altura del año.

Para empezar, tenemos que rescatar algunos nuevos sonidos en la plataforma. Elegimos estos excelentes loops de Brasil que subió Ron Damón y otros de India hechos por ElNegro para destacar por la diversidad y calidad que añaden. Pero claro… Los miles de archivos incorporados en el año hacen necesariamente parcial la selección.

Por otro lado, en 2009 desarrollamos herramientas de integración con Facebook y Firefox (RedPanal como motor de búsqueda) que agilizaron la utilización de la plataforma actual.

Lanzamos el proyecto en Webprendedor 2009 (Concepción-Chile). Una excusa perfecta para ver a amigxs como Andrés Durán, Andrés Valdivia, Paula Rojo y Jorge Dominguez, así como conocer gente nueva como David Basulto, David Assael, Giuliano Pastorelli, Nico Orellana, Lucho Ahumada, Javier Valenzuela y Laura Gamundí. Gracias a todxs ellxs! Ah! Y no olvidar las excelentes entrevistas de Inmediatez producciones y Diarios Ciudadanos que nos hicieron poner un pie firme en ese país!

Webprendedor

Asimismo, un rato dejamos nuestros instrumentos de lado y nos pusimos a escribir un artículo para el libro Muerde! compendio de Cultura Libre realizado por FM La Tribu que aconsejamos fervientemente.

Junto a La Tribu y otrxs amigos como la gente de la Fundación Via Libre estuvimos presentes en la charla sobre Derechos de Autor en la Era Digital que se hizo en la UBA, metiendo este importante debate en el ámbito académico.

Participamos en el Circo Informático Libre junto a Musix y la Oveja Electrónica.

Se incluyó el remix ganador del concurso que realizamos junto a Mariana Baraj en el último disco editado por la artista.

Fuimos proyecto pre-seleccionado en IYME (Reino Unido), La Red Innova (España) y TechCrunch (San Francisco, USA) y Pio.la PS10.

Co-organizamos el evento Wikimania 2009 generando redes con organizaciones hermanas, tan valiosas como Wikimedia, Buenos Aires Libre, CafeLUG y otros. Tuvimos la enorme felicidad de Presentar el Concurso de la Canción del Software Libre junto a Richard Stallman en el Teatro Alvear (si todavía no vieron el video, no se lo pierdan!).

Richard Stallman

Continuamos dando vueltas por diversos lugares, «profesando» la Música Libre y colaborativa. Lanzamos el proyecto, con el apoyo institucional de la embajada de argentina en España, en el MediaLab-Prado de Madrid y articulamos con El Cosmonauta (Cine libre y comunitario) acciones que estarán viendo la luz en breve. Recién saliditas del horno están las entrevistas que nos hizo Noticias Culturales Iberoamericanas y EsMadridTV (nos han dicho que esta se ve en el circuito de TV del Metro de Madrid!).

Participamos en los Oxcars 2009 -el mayor evento de Cultura Libre realizado hasta la fecha- y el Foro de Cultura Libre realizado en Barcelona.

Eugenia Campos, de FLACSO, hizo una tesis sobre cultura en la era digital, usando nuestra plataforma como caso de estudio.

Armamos una charla para el 1er Encuentro de Industrias Creativas de Berazategui.

Experimentamos con nuevas interfaces musicales para la expresión con una instalación realizada en base a fiduciales en el stand de British Council en BAFIM (Festival Internacional de Música). Gracias Lifo Fernandez por colaborar con nosotros y abrirnos caminos!

Fiduciales

Tuvimos la suerte de que algunos medios nos hagan notas varias, entre las que caben resaltar las de InfoBAE y Página/12 por su masividad e impacto público.

Participamos en La Fábrica de Fallas – Segundo Festival de Cultura Libre.

Estamos articulando con SafeCreative, el mayor registro de propiedad intelectual a nivel global nuevas aplicaciones para nuestra versión estable del sitio.

Realizamos acciones a favor del dominio público y el derecho a la cultura como factor central de desenvolvimiento humano.

Estamos en pleno desarrollo de nuestra nueva versión del sitio (proximamente online!) junto a Giro54 en diseño de interacción-gráfico y GCoop en programación. Y… Creemos que viene muuuy potente!!

Incursionamos en formato Webconference junto a ÑuCapita dando un taller sobre Música y nuevos modelos de negocios.

Pa´ terminar, un saludo especial a Ale Fábrega y Dardo Ceballos (colaboradores de nuestro blog), Seba de La Tribu, Bea de FVL, Euge y el IECYT, siempre Mariana Baraj, al pie del cañon!

Qué más decir… Un 2009 hermoso. El desafio para el año que viene es gigantesco y nos da tantas ganas de encararlo!!

A todxs lxs amigxs, muchísimas gracias por el inmenso apoyo que permanentemente nos brindan. Nos hacen caminar, no perder el rumbo, organizar la esperanza, fortalecernos frente a cualquier embate.

Con quienes todavía no hemos logrado juntarnos y armar historias juntos… Aquí estamos. Nunca mejor momento que ahora (siempre ahora!) para empezar a hacerlo!

Los esperamos en nuestra comunidad, RedPanal… Y Feliz año nuevo!

20 años no es nada?

Pasamos una nota sobre la ley de extensión de los derechos de monopolio sobre fonogramas que fue aprobada ayer en la República Argentina. Hay muchxs amigxs que nos leen de otros países de Iberoamérica que tal vez no se sientan tan involucrados. Sin embargo, la reproducimos porque creemos que éste es un debate global, y sería muy fructífero poder tener la voz de gente de otros pagos para complementar la información. En violeta nuestros catárticos aportes.

Copyright

La Cámara de Diputados convirtió ayer en ley el proyecto que extiende de 50 a 70 años el plazo de los derechos de propiedad intelectual sobre las producciones artísticas musicales.
La iniciativa de los senadores oficialistas José Pampuro, Miguel Pichetto, Liliana Fellner y del radical Ernesto Sanz, fue aprobada por la Cámara alta hace dos semanas y recibió el visto bueno de la Cámara baja con una amplia mayoría.

Nos llamó la atención que en ningún momento estuviese el texto del proyecto para ser leído y que se haya firmado «sobre tablas».

El proyecto establece una modificación al Régimen Legal de la Propiedad Intelectual estableciendo que «sobre sus interpretaciones o ejecuciones fijadas en fonogramas corresponde a los artistas intérpretes –los derechos- por el plazo de setenta años contados a partir del 10 de enero del año siguiente al de su publicación.
«Asimismo, la propiedad intelectual sobre los fonogramas corresponde a los productores de los fonogramas o sus derechohabientes por el plazo de setenta años contados a partir del 10 de enero del año siguiente al de su publicación”, continúa el texto.

Mmmm… Nada que decir, un párrafo claro y conciso… 😛

El proyecto agrega que «los fonogramas e interpretaciones que se encontraren en el dominio público sin que hubieran transcurrido los plazos de protección previstos en esta ley, volverán automáticamente al dominio privado por el plazo que reste, y los terceros deberán cesar cualquier forma de utilización que hubieran realizado durante el lapso en que estuvieron en el dominio público”.

Esto es increíble! A ver si algún abogado nos ayuda, pero la retroactividad de una medida como esta parecería ser anti-constitucional… Es decir que si yo grabé un disco donde toco La Amorosa de Don Ata (1960) tengo que pagar regalías «hacia atras»? Si hice algunos recitales solidarios donde toqué La Yumba de Pugliese (1946), que estuvo hasta recién en dominio público y ahora se privatiza, tengo que pagar por haberlo hecho? Si saqué un texto pedagógico donde estudio las cadencias rítmicas y armónicas de obras del Cuchi Leguizamón como Lloraré (1954) o la Zamba de los mineros (1955) desde ahora no puedo hacerlo libremente? Aunque sea porque me da mucha cosa que el cancionero popular argentino se esté humedeciendo en los sótanos de editoriales y discográficas que no los editan porque «no les cierran los números»? Todo esto para hacerle bien a la música argentina y a sus artistas??? Jajaja… Muy bueno, contate otro… Ah! Y la necesaria pregunta provocadora: el Partido Justicialista, principal promotor de la ley, va a pagar todas las regalías atrasadas por haber utilizado la marchita de Hugo de Carril en todos sus actos?

Dominio publico

En los fundamentos del proyecto, los autores explicaron que «la caída en el dominio público de los fonogramas está teniendo nociva repercusión en el efectivo ejercicio de los derechos de interpretes y productores”.
En este sentido, señalaron que «la producción cultural musical y nacional de las décadas del 40 y del 50 se encuentran seriamente amenazadas por los actuales términos de protección que es necesario extender”

Ah, bueno!! Queremos ver los estudios que analizan esto!! Es irresponsable tirar conjeturas sin datos que te respalden. Se escucha el clamor de la gente «Pedido de informe! Pedido de informe!».

«La década del 40 en particular, fue un periodo de esplendor de nuestra música popular y de la producción de fonogramas correspondiente a artistas que le dieron brillo, entre otros, Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Atahualpa Yupanqui, Edmundo Rivero, Horacio Salgan, Osvaldo Fresedo, Alfredo De Angelis, Juan D’Arienzo, Carlos Di Sarli o Astor Piazola, entre otros”.

Es tan real que fueron años de producción musical alucinante como es falso que hayan caído en desuso por el dominio público. Cayeron en desuso por las políticas comerciales de los grupos económicos de la industria musical, que ven un negocio poco rentable en la reedición de estos discos y artistas. Si quieren que se jerarquice ese bagaje musical, tengan políticas activas en pro de eso, no se lo dejen al voraz mercado que sabemos que no lo resuelve! Le están sacando a las nuevas generaciones la posibilidad de estudiar y utilizar esta música libremente. Verdadero culturicidio el que se aprobó ayer.

Los senadores consideraron que «décadas posteriores fueron también de esplendor y vieron una fuerte producción musical en el folklore, el fenómeno de la llamada ‘Música Beat’, y los primeros años del género conocido como ‘Rock Argentino’”.

Parece una broma de mal gusto… Es como mostrarle un caramelo a un niño y sacarselo de las manos cuando lo está por agarrar. Efectivamente, con esta medida la música de los 60 y 70’s nos queda cada vez más lejana.

Los legisladores advirtieron que «la producción musical y los derechos de los interpretes que grabaron en los años 50 y 60 se encuentra en inminente caída en el dominio público”.

Que pena! Ya las disquerías no van a estar inundadas de discos de esta época!

En este segmento enumeraron «las primeras producciones fonográficas de Los Chalchaleros, Los Hermanos Avalos, las de Julio Sosa, Violeta Rivas, Palito Ortega, y, las primeras grabaciones de Roberto Sánchez ‘Sandro’”

Que bueno sería que conozcan minimamente de que hablan y, por ejemplo, escriban Hermanos Ábalos como se debe. Piazzolla, también, más arriba! Encima de mercachifles, brutos!

Cultura Libre

«Un caso claro y paradigmático, es el primer álbum Fonográfico interpretado por Mercedes sosa, titulado ‘La voz de la zafra’, publicado en 1961, y caerá en el dominio público en el inminente 2011, si la legislación no fuera modificada como se aquí se propone”, precisan.

Que buena campaña de marketing. Entre que la Negra se nos murió y que iba a pasar este disco a dominio público…

Por esto, advirtieron que «al caer en nuestro país la interpretación y el fonograma en el dominio público, cualquier persona, ya no solo en nuestro país, sino también en todo el mundo, puede editarlas, reproducirlas y utilizarlas comercialmente en forma libre sin necesidad de autorización y, consecuentemente, sin pagar regalía alguna”.

Pero si no hay nada mejor para la cultura que cualquier persona, ya no sólo en nuestro país, sino también en todo el mundo, pueda editarla, reproducirla y utilizarla, comercialmente o no. Por otro lado, Quien tiene que autorizar? Pagar regalía a quién? El grandísimo porcentaje de estos autores ha muerto (en todo caso, escriban que el pase a dominio público no se efectiviza hasta la muerte del autor). De esta forma, pasan a ser de herederos, con los mismos conflictos que cualquier herencia. En la mayoría de los casos no se logra saldar esta situación, en los otros los poseedores de los derechos se los venden a la industria para que hagan de managers. Concentración y más concetración en un mundo cada vez más en red.

Además, dicen que «se ha tomado en cuenta para la elaboración del proyecto, el aumento del promedio de vida humana y la consiguiente necesidad de que la protección abarque, cuanto menos, el ciclo de vida de dos generaciones”.-

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La lógica del derecho de autor tiene que ver con lo que cuesta hacer una copia de la obra, no con la longitud de la vida de los herederos del artista. Esta ley parece sacada de feos, sucios y malos. Si el costo de copiar la obra tiende a cero (como en la actualidad con los formatos digitales) debería procederse inversamente a lo que se está haciendo.

Buenos Aires, 25 de noviembre (Télam).-

Sobre la extensión del monopolio de fonogramas

Buenos Aires. 24 de noviembre de 2009.-

Un grupo de organizaciones sociales vinculadas al campo de la cultura libre y el dominio público entregó una carta a los diputados nacionales para discutir el proyecto girado desde el senado, bajo el número S3030/09 que propone la extensión del monopolio sobre fonogramas de 50 a 70 años.

Patricio Lorente, Presidente de Wikimedia Argentina, dijo que “es una lástima que se legisle este tipo de extensiones sin discutir los impactos que esto tiene sobre nuestro acervo cultural. Quienes construimos voluntariamente proyectos tales como la famosa enciclopedia libre Wikipedia, tendremos ahora una dificultad extra no sólo por la reducción de los materiales disponibles para los proyectos sino porque buena parte de los trabajos en dominio público que ya forman parte de proyectos libres como Wikimedia Commons, volverán al dominio privado y dejarán de estar disponibles en la red”. “Primero nos tomamos el trabajo de ponerlos a disposición pública y ahora tendremos que trabajar para retirarlos” agregó el wikipedista.

“Subyace a este proyecto la idea de que el dominio público es tierra de nadie” explica Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre, y agrega que “esto es una idea totalmente errada: el dominio público es nuestro acervo cultural, el espacio donde ya nadie puede impedir a otros el acceso a la cultura, independientemente de que se pueda pagar o no por ella”.

«Hay quienes confunden el dominio público con el olvido de los autores. Nada más alejado de la realidad. Los derechos morales sobre las obras son para siempre y no existe mejor manera de preservarlos que haciéndolos populares y accesibles a todas las personas, no sólo aquellas que pueden pagarle a los herederos de los autores, los derechos de reproducción» expuso Román Gelbort, presidente de la Asociación Civil Gleducar.

El colectivo La Tribu también participa de esta acción. Desde la Radio ubicada en la calle Lambaré, enfatizan que “este proyecto que pasó sorprendentemente rápido por todos los canales legislativos merece como mínimo un poco más de discusión, ya que se trata de un proceso privatizador sobre lo que es nuestro espacio cultural común”.

Con este proyecto, los legisladores argentinos van a contramano de compromisos asumidos por el país en foros internacionales como la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, en cuyos principios se rescata que “Un dominio público rico es un factor esencial del crecimiento de la Sociedad de la Información, ya que genera ventajas múltiples tales como un público instruido, nuevos empleos, innovación, oportunidades comerciales y el avance de las ciencias. La información del dominio público debe ser fácilmente accesible en apoyo de la Sociedad de la Información, y debe estar protegida de toda apropiación indebida .”

No somos piratas

Matías Lennie, músico de RedPanal, un proyecto de construcción colaborativa de música libre, remarca justamente el efecto retrógrado de esta iniciativa desde el mismo campo de la música. “Deberíamos pensar cómo fortalecer la cultura popular y hacer que las nuevas generaciones se empapen de la riqueza de nuestra sonoridad argentina y latinoamericana. Este proyecto es retardatario, porque va en contra de eso” explica el músico. “Existe una función social de la música que la transforma en un bien no factible de ser apropiado por unos pocos, confundir el lobby de la industria discográfica con mecanismos de fomento de la cultura es un problema, ya que en la era digital, existen innumerables esquemas superadores que deberíamos explorar y fomentar”.

El proyecto de Ley S3030/09 se aprobó sobre tablas en el Senado hace muy pocos días. La perspectiva es que se apruebe, también en un trámite rápido y sin discusión pública alguna en la sesión del miércoles 25 de noviembre en Diputados.

Es seguro que esta ley no nos dará más obras de Mercedes Sosa pero si hará que miles de argentinos pierdan la posibilidad de gozar de su arte. Habrá que esperar 20 años más para distribuir libremente algunas grabaciones de quien se dijo a si misma “mi meta es cantar para la gente del pueblo” , dice la carta entregada a los diputados nacionales por este grupo de organizaciones que defienden el derecho humano a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.”.

La carta enviada por las organizaciones está disponible en http://www.vialibre.org.ar/wp-content/uploads/2009/11/carta.extension.fonogramas.pdf

Las organizaciones firmantes son:
Fundación Vía Libre – Colectivo La Tribu – Asociación Civil Gleducar – Wikimedia Argentina – Gcoop, Cooperativa de Trabajo en Software Libre – RedPanal – Buenos Aires Libre (BAL), – Cooperativa de Trabajo en Tecnologías de la Información y el Conocimiento (COTTIC) – Código Sur.

2° Fabrica de Fallas

UNA NUEVA EDICION DEL ENCUENTRO FABRICA DE FALLAS, EN FM LA TRIBU

No hace falta permiso para ser libre

Ya no se trata de un evento que atraiga a fanáticos de la tecnología. Este fin de semana, por la sede de la calle Lambaré pasaron toda clase de personas interesadas en salir del corsé de pensamientos predigeridos sobre la circulación de cultura.

Fabrica de fallas

La educación tradicional se basa en el miedo. Miedo a la jerarquía. Miedo a pensar lo que no esté programado. Y sobre todo, miedo a equivocarse. Por segundo año consecutivo, el Festival Fábrica de Fallas –que se desarrolló durante el fin de semana en FM La Tribu– embistió contra esas concepciones y, de paso, empezó a resquebrajar aquello de que “Cultura libre” es una consigna que sólo seduce a los fanáticos de la tecnología. Junto a los ya reconocibles programadores que defienden el copyleft estuvieron varios representantes de los pueblos originarios, organizaciones campesinas y hasta conferencistas espontáneos que se animaron a tocar temas como el amor libre. Los piratas, parece, están por todas partes.

En ese sentido, se insistió en que los temas de propiedad intelectual abarcan un campo que trasciende por mucho la comercialización de canciones de Shakira o la descarga de películas de Disney. Se advirtió, por ejemplo, que esta semana podría aprobarse el Proyecto de Ley (S3030/90), que pretende extender por otros 20 años –pasando de cinco a siete décadas– la propiedad de las discográficas sobre las interpretaciones o ejecuciones fijadas en fonogramas, considerando que “la producción cultural musical y nacional de las décadas del ’40 y del ’50 se encuentran seriamente amenazadas (sic)” por la posibilidad de caer en el dominio público. “Vale decir, como mínimo, que muchos artistas fallecidos, como Mercedes Sosa o Atahualpa Yupanqui, difícilmente se vean perjudicados por la difusión de su obra”, ironizó la analista Beatriz Busaniche.

Fábrica de Fallas, no obstante, dejó fluir los análisis más allá de esos ejes ya clásicos. La Cooperativa de programadores Gcoop (www.gcoop.com.ar) y la red independiente Buenos Aires libre (www.buenosaireslibre.org) ofrecieron tácticas para “ganar autonomía” a partir del uso de tecnologías alternativas y soft libre. Por otro lado, el matemático Enrique Chaparro abrió la polémica al plantear que “lo que se pone en juego” cuando se discute la privatización de datos es, en última instancia, el avance de corporaciones sobre cuestiones como la biotecnología aplicada a humanos. Desde su perspectiva, si el cuerpo es administrado como una serie de informaciones “privatizables”, se podría llegar a “la forma más perfecta de control –que sería también la más invisible–: la silenciosa intervención genética sobre poblaciones”, advirtió. Suena a ciencia ficción, pero no lo es. En octubre, la revista Science publicó un estudio en el que afirmaba que ya se han patentado usos posibles sobre el veinte por ciento del genoma humano. “Por eso hay que desbaratar la falacia que consiste en revestir de un barniz puramente técnico aquellos temas que deben discutirse públicamente”, recalcó el científico. En la misma tónica, la Fundación Vía Libre (www.vialibre.org.ar) aprovechó para presentar el libro Libres de monopolios sobre el conocimiento y la vida.

Fabrica de fallas

Daniel Mundo y Juan Pablo Ringelheim –ambos de la Revista Artefacto (revista-artefacto.com.ar)– sumaron a los conceptos de Chaparro turbadores diagnósticos sobre la actual encrucijada tecnológica. “Estamos en las puertas de una transformación de lo que antiguamente se llamaba naturaleza. Por lo tanto, la cultura ya no se moverá en direcciones ‘metafísicas’; sino que lo físico mismo se fundirá con la cultura”, anticipó Mundo. Ringelheim, a su vez, se basó en James Graham Ballard y Michel Houellebecq para evaluar la posibilidad de que surjan “neofascismos de consumo que, frente al aburrimiento, la angustia y el tedio que reina en nuestras sociedades, favorezcan momentáneas explosiones de locura”.

Un DVD volaba por aquí, un pendrive se enchufaba por allá. Las PC seguían copiando a lo loco mientras el Colectivo Situaciones (www.situaciones.org) presentaba ¿Quién habla?, un estudio sobre la relación esclavizante que se establece en los call centers usando la tecnología como grillete. Y así como se integraron al debate trabajadores de ese ramo, también se escuchó la voz de jóvenes que viven en las villas de la Capital cuando el grupo se refirió a un experimento que llevaron a cabo en la vía pública. Testearon si la gente se detenía a hablar con chicos de los barrios pobres. “Les pedíamos la hora y nada. Les dijimos que éramos de la UBA y tampoco, ni bola. Sólo se frenaban cuando les decíamos que éramos parte de una campaña de Adidas”, relató un morocho de zapatillas espaciales.

El intercambio no paró: hubo videoconferencias, radio en vivo, talleres con el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MocaSe) y el Frente de Lucha Mapuche; fotografías de la cooperativa sub y aportes de académicos como Alejandro Kaufman y el hostigado pero feliz Horacio Potel (ver aparte). Quien quisiera podía tomar el micrófono y difundir propuestas que considerara valiosas, incluyendo desde recetas hasta ideas alrededor del erotismo. Todo con la música en vivo de bandas como The Kyoto Connection, Timotteo y la recién formada Orquesta La Tribu. El panorama –hay que decirlo– no podía ser más distinto del de los encuentros “antipiratería” que propicia la industria. En vez de una sintonía uniforme, se puso en escena un mosaico de verdades complementarias. Y la libertad de cometer errores producía adrenalina, no temor. Un panelista sintetizó ese espíritu citando el Manifiesto Tardío del poeta vasco Joxe Azurmendi: “Porque éste es el último engaño:/ Nos han hecho creer/ que tenemos que justificar el querer ser libres,/ antes desde fuera, y ahora desde dentro./ Como si para ser libre/ hiciera falta permiso de nadie…”.

Por Facundo Garcia en Página/12