curso online

Nuevas líneas de acción comunitarias: capacitación

Ayer les comentamos las actividades que venimos realizando. Bueno.. Nos guardamos algunas cosas, porque todavía están un poco crudas y sería una verdadera imprudencia contarlas públicamente. Después pensamos que bue, que ya fue, que la imprudencia es valor y bla bla.. 🙂

Plataforma de capacitación virtual

Quienes participamos de RedPanal -y en el campo artístico en general- realizamos de forma permanente trabajos de capacitación. Tomamos y brindamos contenidos pedagógicos que nos abren nuevos horizontes creativos: electrónica, programación, estructuras musicales, grabación, técnica instrumental, por nombrar algunos ejemplos.

Podemos armar una plataforma comunitaria, para expandir estas prácticas? Cómo sería?

Disparamos un tweet preguntando a nuestra red quién maneja Moodle, porque creemos que puede ser una buena plataforma para realizar la experiencia. La respuesta fue muy motivadora, hay equiiiipo!

La lógica comunitaria de la plataforma

Para hacer sustentable el proyecto, estamos pensando en un esquema de cursos y talleres pagos, donde lxs docentes puedan cobrar sus horas de trabajo y la plataforma pueda cubrir los costos de funcionamiento. Revenue sharing, que le dicen. Economía colaborativa le decimos nosotrxs: una economía diferente, centrado en las necesidades de los actores concretos, social y solidaria, circular, sin usura ni intermediarios parasitarios.

Próximos pasos: prueba piloto

Primero lo primero! Vamos a testear que esta idea realmente funcione. En los próximos meses vamos a estar realizando una serie de talleres sobre diferentes temáticas para ver si tenemos público interesado y si técnicamente una plataforma virtual sirve para el perfil de contenido que queremos brindar. Desde ahí, vamos a ver cómo sigue..

Pueblos originarios en Plaza de Mayo

Saludamos a los hermanos y hermanas de los pueblos originarios que ayer llegaban a la histórica Plaza de Mayo (situada en Buenos Aires, Argentina, Latinoamerica, tierra, via láctea, universo). Por un Bicentenario incluyente, para todos y todas.

Las imagenes son más hermosas que lo que podamos relatar.

marcha indigena

Pueblos originarios

pueblos originarios

Algunos automovilistas se quejaron del tránsito… Vamos gente! 500 años de espera por unos minutos de atraso no son un atentado!

Y un poco de música, para no irnos de tema! 😛

Sabemos que es sólo un pedacito. Sin ir en contra de la diversidad, queremos dejarlo como muestra de nuestros artistas populares que florecen en toda nuestra América. Los videos son parte del documental «De lo profundo de la Madre Tierra», realizado por el Instituto de Cultura Indígena de Argentina.

Sacha.

Voces y música Toba.

Instrumentos Tobas.

Instrumentos Mapuches.

Fotos: Diario Perfil.

Se viene Sinetesik!

Te imaginás la potencia de utilizar RedPanal en vivo? Empezá a hacerte la cabeza, porque se viene!!

El CCEBA -Centro Cultural de España en Buenos Aires- ha elegido SiNetesik como proyecto para el Laboratorio de Producción que se realizá en el MediaLab de la institución y nos embarcamos junto al genial Lifo Fernandez a construir un nuevo instrumento musical basado en nuestra experiencia comunitaria.

SiNetesik – Mesa interactiva para hacer música.

SiNetesik es una instalación interactiva multiusuario mediante la cual el público será capaz de producir piezas musicales, manipulando el material sonoro (loops, samples, pistas, etc) de nuestra base datos de audio libre, online, de manera novedosa, simple e intuitiva.

La persona encuentra, proyectados sobre una superficie de tipo «mesa», una representación visual de todos y de cada unos de los sonidos de RedPanal, recreados como entes a partir de sus propias características psicoacústicas. Es bueno adelantarnos y aclarar que la manera en la que estos objetos gráficos se ubican en el espacio no es azarosa, sino que tiene una profunda vinculación en las relaciones de similitud o no entre los objetos sonoros. En el momento de la performance, el músico puede reordenarlos y elegir la manera en la que ellos se agrupan, se acercan o se alejan, definiendo en que canales quiere establecer estas comparaciones.

music interface

Tenemos así una “nube” de audios/gráficos que es navegada y operada a través de una interface háptica (mesa y objetos). Cada elemento visual que se ve corresponde a uno de los materiales alojados en el servidor, subido previamente por un miembro de la comunidad RedPanalera.

Entonces se puede explorar esta nube, así como también procesar los materiales en ella y mezclarlos para producir nuevos. Un punto muy importante es que estas dos prácticas, la búsqueda y la autoría, ocurren en simultáneo, están unidas en la misma aplicación. Los limites entre cuando se está explorando y cuando se encuentra produciendo son dinámicos y están mas bien marcados por la acción del usuario y no por la herramienta en si.

Como aclaramos anteriormente, en el proceso de selección  se puede reorganizar la visualización , también se puede preescuchar los materiales. Asistiendo a esto, una especie de lupa, un marco que muestra menos elementos con mas nivel de detalle y donde podemos elegir ver solamente algunos elementos con determinadas características filtrando otros.

Una vez que el usuario encontró lo que deseaba, lo modifica y  mezcla con otros elementos. El también puede consolidar grupos de sonidos como si fuesen uno solo y así manipularlos como individuales.

Fundamentación

En año pasado, British Council nos convocó para darle forma al stand que estaban preparando en el marco de la Feria Internacional de Música de Buenos Aires (BAFIM). Pensamos cómo hacer para que el público del festival pudiera experimentar o jugar con los sonidos que se encuentran en RedPanal, evitando tener que explorar extensas listas de archivos solo con referencias textuales a los mismos, para luego tener que importar nuestra elección a algún software multipista. Práctica muy cotidiana en los múdicos, pero que en este contexto considerábamos negativa.

Esto fue lo que disparó la idea de promover la creación colaborativa uniendo, la exploración de grupos de documentos digitales, con el proceso de producción en una sola actividad, combinado algunos aspectos de disciplinas como music information retrival, interactive data visualization, web semántica o web 3.0, query by humming , query by example, interfaces interactivas hapticas, proceso de audio en tiempo real.

puredata

Destinatarios.

Si bien esta instalación quizás sea realmente aprovechada por artistas sonoros, esta destinada tanto a músicos como no-músicos, a cualquier público en general, tratando de acercar a estos últimos a la composición contemporánea electroacústica y a la creación colaborativa.

Antecedentes y contexto.

La necesidad de crear herramientas automáticas que le otorguen a los sonidos un significado visual, para poder percibir sus particularidades de una manera rápida, simple y eficaz, urge al considerar la enorme cantidad de información a la que nos exponemos adelante de extensos lotes de archivos. Teniendo en cuenta lo accesible que se ha vuelto registro digital de materiales sonoros para cualquiera persona esto es mas común cada día.

Esta búsqueda por concebir sistemas con nuevas funcionalidades para la búsqueda, interacción y producción con material musical esta muy vigente. En líneas similares a las de este proyecto podemos nombrar a «SemanticHiFi«. Este trabajo es llevado a cabo por un consorcio de universidades y empresas, entre ellas: IRCAM, Native Instruments, Sony y Universitat Pompeu Fabra. Proyectado tanto como un instrumento abierto y como una estación de escucha, propone cambiar drásticamente la manera de interactuar con la música disolviendo los limites tradicionales entre escuchar, producir y remixar.

Del tipo de interfaces expresivas para la navegación de piezas musicales, que también se valen de las técnicas de Music Information Retrieval (MIR)  y Tangible User Interfaces (TUI), tenemos que considerar el trabajo de Carles Fernández Julià «SongExplorer».

puredata

Información técnica del proyecto.

Extracción e indexado de información en el audio

La primer parte del desarrollo, que en un primer momento no se realizará en tiempo real, tiene como fin extraer las características del sonido, pertinentes a los procesos que realizaremos después (analizar, convertir en descriptores textuales y almacenar).

Los aspectos psicoacústicos en los cuales nos centraremos son:  tonicidad (porcentaje de percepción de altura), tónica y modo; rango de las alturas y densidad polifónica; tempo y densidad cronométrica; tipo de ataque y duración de la envolvente.

Para llevar a cabo este proceso, analizar y convertir esta información en descriptores textuales e indexarlos en una base de datos, utilizaremos el sistema de plugins Vamp. Estos plugins son corridos en un host, existen varios, en este caso nosotros utilizaremos Sonic Annotator, una aplicación que, ejecutada mediante un simple comando de consola, nos permite procesar lotes de archivos aplicándoles diferentes tipos de análisis.

Estas utilidades citadas anteriormente (Vamp Plugins y Sonic Annotator) son desarrollos del Centre for Digital Music, Queen Mary, University of London.

Visualización interactiva de datos

Los objetos visuales con los cuales interactuará el usuario se generan a partir de estos datos extraídos.
En el entorno de programación Processing/Java desarrollaremos el sistema de visualización de datos que automáticamente generará la referencia visual a cada audio
Los vínculos que entablemos entre estas cualidades auditivas y el código gráfico posiblemente serán estas:

Captación de movimiento de los usuarios

Para captar las acciones que realicen los usuarios, utilizaremos una cámara bajo de la superficie de proyección y en el centro de la misma. A través de un sistema de visión por computadoras analizaremos esta captura en tiempo real, actualizaremos la interface gráfica y enviaremos a PureData, mediante el protocolo OSC, los cambios y procesos que el usuario vaya realizando.

Módulo sonoro

El modulo de sonido lo desarrollaremos en PureData. Los procesos y controles serán en el principio simples, limitándonos a permitir manipulaciones clásicas de las primeras experiencias de música concreta.

Esperamos que les gusten las noticias! Nosotros estamos motivaaaaaaaaaaaaaaaaaados!!

Gracias al MediaLab, Emiliano Causa (Coordinador) y Matias Romero Costas (Asistente) la posibilidad que nos brindan.

La «piratería» fortalece a la música

Con pocas horas de diferencia se presentaban en Londres y en Madrid sendos informes que, desde distintos puntos de vista, abordaban los efectos de las descargas ilegales en el mercado musical. Para la Federación Internacional de Productores Fonográficos (IFPI) representa un gran fiasco para las grandes compañías discográficas (las ventas de discos en el mundo han caído un 7%), mientras que para la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) es una oportunidad para difundir el trabajo de artistas minoritarios o independientes, que no tienen acceso a los grandes mecanismos de marketing. Esto redunda en una mayor popularidad de los artistas, que se traduce en más conciertos y en un incremento de ingresos (se duplicaron entre 2005 y 2008, pasando de 144 millones de euros a 305). Sin embargo, el mercado discográfico físico ha pasado de 405 a 254 millones.

Pirata amigo

Las conclusiones del informe Fedea muestran claramente su oposición a la aprobación de la Ley de Economía Sostenible.

«Política policial»

El primer caso lo defiende la IFPI, presidida por John Kennedy, que tiene como objetivo salvaguardar los derechos de los productores discográficos y promover los usos comerciales de la música grabada. El segundo se basa en un estudio elaborado por los economistas Michele Boldrin, profesor en la Universidad de Washington y gran defensor del fenómeno Napster (pionero en los intercambios P2P), y Pablo González.

Las conclusiones del informe Fedea muestran claramente su oposición a la aprobación de la Ley de Economía Sostenible (LES), en particular a la Disposición Adicional Primera creada por el Gobierno para frenar las descargas ilegales a través del bloqueo, gracias al beneplácito de un juez, de las webs que infrinjan los derechos de la propiedad intelectual. Una medida que Boldrin califica de «política policial». Tanto González como Boldrin sostienen que lo único que se logrará con ella será «dificultar el cambio de modelo productivo» y «frenará el uso de internet en España».

Sin embargo, Kennedy consideraba ayer que la implantación de mejoras legislativas en cada país permitirá «una recuperación global a largo plazo del negocio», informa Efe. Un punto que para Fedea no está muy claro, pues «no está demostrado que la industria del ocio vaya a perder a causa de las descargas y el intercambio de ficheros digitales en internet».

El cambio tecnológico desembocará en la desaparición de los intermediarios -tiendas, markéting-.

Presiones a los gobiernos

«El efecto del pirateo no ha destruido la música sino que la ha incrementado», sostiene Boldrin, que cree que las medidas que están adoptando los gobiernos vienen empujadas por los intereses de las grandes empresas de entretenimiento y por el miedo a las campañas mediáticas emprendidas por sus estrellas. «Lo que deberían hacer los gobiernos es favorecer el marco legal y fiscal para el desarrollo de las nuevas tecnologías, y no ayudar a que se enriquezcan ciertos sectores. Lo que la tecnología digital está haciendo es poner a disposición un nuevo sistema de producción más barato». Según Boldrin, el cambio tecnológico desembocará en la desaparición de los intermediarios -tiendas, markéting-. «Lo que hay que hacer es incentivar para que los músicos se aprovechen de las tecnologías».

Por otra parte, el economista italiano se mostró a favor de acortar la duración del copyright «a 2 o 3 años, tiempo durante el que realmente se produce el 80% de las ventas». Y subrayó que de éste se benefician principalmente las discográficas y las editoriales que «se siguen forrando gracias al poder del monopolio, algo de lo que no se benefician los autores pequeños».

persecusion a la pirateria

Fuente: ABC.ES

Pillo musical de guante blanco

El amigazo redpanalero Mauro Saldaño nos envío este texto sobre cómo conseguir una versión de una canción sin las pistas de las voces en ella. Ahí les va:

Miles de millones de veces nos morimos por tocar o cantar ese Cover tan pulenta que se nos presenta a modo de hit lustrado, elegante, que nos patea el tímpano desatándonos la pregunta infinita del músico promedio que dice algo así como: ¿que tiene el que no tenga yo?

Luego de hacerse esta pregunta muchos músicos han pecado reluciendo sus egos a lo Pucará y mandándose de lleno a cantar o tocar el hit en el cantobar rockero de moda, y resulta que ahí se dan cuenta que……. no es lo mismo. El público no los aplaude.

¿Por que?
A los que tantas veces se han planteado la disyuntiva, hoy les descifraré la respuesta: Las pistas ORIGINALES de estudio…. Tienen S W I N G!

Dejando en claro que una pista “Karaoke” con Swing es lo opuesto al midi amachimbrado de cantobar del día jueves por la noche, intentare explicar los conceptos que use para lograr las pistas “Karaoke originales” elaboradas directamente desde el track del CD del artista y obtendremos así el peso sonoro que nos dará esa ovación de gol de superclasico al finalizar nuestro tan querido Cover Hitero.

Elección del track.

Cuando elijo el track testeo el formato en el que esta compuesta la canción. Los formatos más comunes son miles pero si encontramos el hit sin mucho firulete va a ser mejor para comenzar a trabajar. El formato mas usado por lo general es:

intro – A -B– puente – estribo- A-B- Estribo – Punteo – estribo – Fin.

Teniendo ubicada nuestra canción con el formato estándar y la ayuda de un programa de edición (multipista) simple como por ejemplo el querido “Tractor de la edición” Cool Edit Pro 2.0, podemos utilizar recursos del programa que nos ayudaran obtener la totalidad de la canción sin interrupciones de voz.

-Para comenzar abrimos la canción dentro del programa abriendo el programa primero y arrojando el archivo dentro o desde la solapa File/ Open.

cool edit

Una vez que tenemos nuestro muestreo en pantalla vamos a prestar atención a los compases de la INTRO, en donde trataremos de identificar de oído y visualmente la BASE que luego usará el cantante para desarrollar su melodía a la cual denominamos parte “A”.

-Una vez que escuchamos e identificamos los compases que vamos a usar, seleccionamos dichos compases con el cursor.

edicion de audio

Cuando la tenemos seleccionada se copia y se corta en un archivo nuevo. Para esto debemos procurar que los cortes sean de compás completo para poder loopear por ejemplo: Marcamos el inicio del corte desde un punto previo a un golpe de Bombo + Crash así ese bombo inicial quedar dentro de la selección que haremos. Luego seleccionamos el final exacto de los 4 u 8 compases que loopearemos pero cortamos igual que al inicio para dejar el próximo BOMBO + Crash Fuera de la selección para que este golpe final quede fuera de la selección.

onda de audio

– Ahora para comenzar a darle forma a nuestro propio track podemos colocar la intro tal cual como esta y cuando comienza la línea vocal, loopear o repetir el extracto que separamos de la intro que será la base donde cantaremos nosotros.

audio track

musica multipista

multitrack

De la misma forma copiamos y pegamos otras partes a lo largo de la canción que no tienen voz y que se pueden utilizar para darle forma al esqueleto de nuestro Track sin voz, incluyendo punteos, puentes instrumentales y final.

Si de alguna forma nos encontramos con arreglos de violines, instrumentos, o coros que ingresan de fondo cuando comienza la voz y queremos que estén en el fondo de nuestra pista podemos usar la Opción de PLUG IN que simula un karaoke, que por lo general nos quita la voz pero también otros instrumentos esenciales como la batería o guitarras que estén en un primer plano.

edicion de sonido

vocal cut

Seleccionando la parte que le vamos a aplicar el Efecto (Plug-in) , aplicándolo, cortando y copiando en un nuevo archivo, como describí anteriormente podemos sumar las dos pistas simultáneamente (La del efecto mas la extraída de la intro) y escucharemos de fondo nuestros violines o arreglos instrumentales y al frente nuestra pista extraída de la intro, juntas y sin la voz.

pista editada

Con estos trucos podemos obtener un track masterizado, grabado por los mismos artistas, con el mismo feeling y swing que en el disco que resaltara en cualquier fiesta o cantobar y por más que nosotros no cantemos como esos artistas, tendremos sus instrumentos grabados por sus bandas al igual que ellos.

Cómo tocar reggae

Y bueno… No seremos Peter Tosh, pero la peleamos! En el video que les dejamos a continuación estuvimos probando guitarras de reggae sobre una base de batería que descargamos de RedPanal. Un tutorial… No, demasiado… Un ejercicio cotidiano que filmamos y les mostramos para ver qué les parece.  😉

Primero bajamos la batería del sitio. Le sumamos un bajo MIDI con un teclado-controlador. Sumamos una guitarra de base, una guitarra staccato para apoyar la rítmica, y finalmente otra guitarra entre melódica y de solo. Un poco mugriento el sonido para reggae (con distorsión, que en este tipo de música no se usa demasiado), pero ese día despertamos así.

Musica reggae
No hay por qué comerse un sapo…

Quién se anima a grabar otros ejemplos para que mostremos? Bajo? Batería?? Otros géneros musicales? Los esperamos!!

RedPanal en Misiones

Se aproxima una nueva edición del FESTIVAL MISIONERO DE SOFTWARE LIBRE, es así que los invitamos los días 23 y 24 de Abril próximo en la ciudad de POSADAS, Misiones, Argentina, en la dirección Avenida Ulises López (Acceso Oeste). Este evento tiene como objetivo fomentar las ventajas técnicas, sociales, políticas y filosóficas relacionadas a la utilización del software libre.

Festival de Software Libre

Este año en particular contaremos entre otros invitados con la presencia de organizaciones como:

Gobierno de Brasil que con vasta experiencia llevan adelante su política de estado basada en software libre.

Instituto Nacional Contra La Discriminación la Xenofobia y El Racismo presentando el Programa de Inclusión Digital del INADI, y proyecto del Plan de Migración a Software Libre de sus sistemas y delegaciones en toda la nación.

ONG Bienes Comunes, organización no/neo gubernamental (ONG) sin fines de lucro, formada por personas interesadas en la investigación, promoción, regulación y protección de los bienes comunes de nuestras sociedades.

RedPanal sitio web que abre un espacio virtual dedicado a la composición colectiva y colaborativa de música. Su plataforma de carácter participativo fue ideada con el fin de otorgar, a músicos y otros actores relacionados con el mundo de la música, una red online que les permita compartir el momento de la creación de las obras.

Cámara Argentina de Empresas de Software Libre (CAdESoL) reúne a empresas proveedoras de soluciones FLOSS (Free Libre Open Source Software). Las actividades de CAdESoL se focalizan en impulsar el desarrollo de negocios con Software Libre por medio de acciones colectivas: proyectos, investigación, promoción y desarrollo.

Blenderheads es la comunidad de usuarios del software de creacion 3d blender de habla hispana, a lo largo de estos años ha habido un rápido crecimiento de la popularidad de este software en la región, en parte gracias al proyecto Argentino Plumíferos, Blender es usado por muchos artistas y desarrolladores en todo el mundo. Contaremos con la presencia de reconocidos profesionales por la comunidad a nivel mundial.

Pyar (Python Argentina) nuclea a los usuarios de Python, de manera de centralizar la comunicación a nivel nacional. Son un marco de referencia local en el uso y difusión de esta tecnología y posee importantes participaciones a nivel internacional.

SoLAr (Software Libre Argentina) – Asociación Civil sin fines de lucro dedicada a la promoción de las ventajas sociales, políticas y técnicas del Software Libre.

Manifiesto del Movimiento Música para Bajar

Los amigxs de Musica Pra Baixar, de Brasil, nos han acercado su manifiesto. No podemos más que difundirlo y firmarlo como comunidad de música libre y colaborativa:

Manifiesto

A partir del inicio de la democratización de la red de comunicación por la cibernética, la situación cambia por completo en la música.

A todo el mundo ¡Viva el nuevo mundo!

Lo que antes era un mercado definido por unos pocos agentes, que tienen el monopolio de los medios de comunicación, hoy se ha convertido en una gran diversidad de vida silvestre, la creación de oportunidades y riqueza para la música nacional – no sólo desde el punto de vista del artista y el productor(a)-,  sino también del usuarix.

En este sentido, formamos aquí el Movimiento Música para Bajar: reunión de artistas, productorxs, activistas y usuarixs de la red de música en defensa de la libertad y la diversidad de la música que se mueve libremente en todos los formatos y la Internet.

Quien descarga música no es pirata, es difundidor! Germina proyectos musicales proyectos gratuitamente.

Musica

Tenemos la intención de discutir y actuar sobre la regulación de las leyes de la cadena de producción, de modo de no sólo asegurar nuestros derechos de autor(a), sino también difundir la música libre y democráticamente.

El MPB dice que la práctica de «Jabá» (pagar para poder aparecer) en los medios de comunicación constituye un motor esencial de la invisibilidad de la gran mayoría de los artistas. Por lo tanto, abogamos por la penalización del «Jabá» en el nombre de la diversidad cultural.

El MPB se resistirá a cualquier actitud represiva de la Internet y la amenaza contra las libertades civiles que impiden a las innovaciones. La red es la única herramienta disponible que realmente permite democratizar el acceso a la comunicación y el conocimiento, elementos esenciales para la diversidad de pensamiento.

Los nuevos tiempos requieren nuevos valores. Temas como la economía solidaria, flexibilización del derecho autoral, software libre, cultura digital, comunicación comunitaria y colaboración son aspectos fundamentales para crear posibilidades de una realidad que crea, produce y utiliza la música.

El MPB promoverá debates y acciones que permitan a los agentes de este proceso, de forma amplia y participativa, convertirse en creadorxs y directorxs del futuro de la música.

El futuro de la música está en nuestras manos. Este es el manifiesto del movimiento musical para Bajar.

Para firmar este manifiesto, entre en: http://www.petitiononline.com/mpb/petition.html

Primer Evento de Software Libre y Economía Social!

Primer Evento de Software Libre y Economía Social!

Será hoy lunes 22 de marzo de 17 a 21 hs en la Sala González Tuñón [1º Piso] del Centro Cultural de la Cooperación, Corrientes 1543, Ciudad de Buenos Aires, Argentina. La entrada es libre y gratuita. Está organizado por  gcoop – Cooperativa de Software Libre y el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

El evento tiene como objetivo difundir las ideas del Software Libre y de la Economía Social y generar espacios de debate e intercambio entre los diferentes colectivos para ampliar la sinergia entre ambos movimientos. Se realizarán charlas teóricas y de experiencias del Software Libre y la Economía Social. También contaremos con un espacio de intercambio de materiales de las distintas organizaciones que participan.

“No, no se trata de un debate técnico sino ético. El debate es sobre la libertad y la sociedad, sobre la prohibición o la posibilidad de que las personas cooperen”.

La composición musical en internet llegará a las aulas???

Una investigación publicada en REVISTA IBERO-AMERICANA DE EDUCACION por A. Giráldez (Profesora de Didáctica de la Expresión Musical en la Escuela Universitaria de Magisterio de Segovia de la Universidad de Valladolid, España) explora las posibilidades y desafíos de las nuevas tecnologías, enfocándose concretamente en la Web 2.0 y lo que esta implica para la educación musical: una oportunidad sin precedentes para crear, remezclar, participar y compartir música en contextos escolares.

creacion musical en las aulas

Dentro de esta investigación cita a RedPanal como una de las experiencias de composición de música por internet, donde toda la comunidad participa, crea y comparte música.

Continúa analizando el papel que pueden desempeñar en las clases de música y, de modo particular, en los procesos de creación y difusión musical. La creación musical suele ser una asignatura pendiente en la mayoría de las programaciones escolares, centradas más en la interpretación y la audición que en la improvisación, la elaboración de arreglos o la composición musical, consideradas tradicionalmente como actividades complejas, reservadas solo a músicos profesionales. Si bien estas creencias ya han sido puestas en tela de juicio, y numerosas investigaciones, propuestas y experiencias didácticas han demostrado que son erróneas1, el desarrollo de las TIC, y de manera particular de la tecnología musical, ha contribuido a cambiar definitivamente muchas de las ideas acerca de la creatividad, reduciendo la distancia entre los compositores profesionales y los aficionados. La composición musical ya no es considerada como una ocupación reservada solo a especialistas, sino como una actividad que puede ser desarrollada por cualquier persona con el interés y la motivación necesarios.

Diversos estudios realizados en las últimas décadas (véanse Webster, 1998; Folkestad, 1996 y 1998; Kassner, 2000; Nilsson, 2002, entre otros) han mostrado cómo los ordenadores, los sintetizadores y otros periféricos aumentaban las posibilidades de los jóvenes para expresar sus ideas musicales y disminuían la necesidad de poseer conocimientos teóricos o habilidades instrumentales para llevar a cabo su tarea. Pero, sin lugar a duda, ha sido en los últimos años cuando estas posibilidades se han multiplicado. Por una parte, como veremos más adelante, los fabricantes de software apuestan cada vez más por la edición de programas técnicamente accesibles y provistos de materiales pregrabados que convierten la composición en una especie de puzle sonoro, al alcance de cualquier usuario. Algunas de esas aplicaciones, u otras similares –ya sea por iniciativa de los propios fabricantes o de instituciones, asociaciones o usuarios que trabajan de forma altruista–, tienen también versiones en línea, caracterizadas generalmente por sus interfaces gráficas aun más sencillas y amigables, que posibilitan un uso intuitivo. Por otra parte, la propia Red, y de manera especial la Web 2.0, proporciona tanto nuevas herramientas para la composición musical colaborativa como los canales necesarios para difundir las creaciones propias, con lo que las composiciones musicales, individuales o colectivas, hechas en la escuela o en el hogar al trascender las aulas quedan expuestas, entrando por derecho propio en la vida musical de la comunidad.

A partir de estas premisas, el presente artículo, en base a la experiencia y los conocimientos adquiridos a través de algunos estudios e investigaciones sobre el uso de las TIC en la educación musical en contextos escolares y de formación inicial y permanente del profesorado, tiene como objetivo describir y analizar algunas de las herramientas digitales disponibles en Internet para la creación y la difusión musical y su repercusión en la enseñanza. En los últimos años hemos comenzado a asumir que los jóvenes aprenden muchas cosas sobre la música sin que medie una enseñanza musical formal (Folkestad, 1998; Mak, 2006; Jaffurs, 2006; Cuadrado Esclapez, T., 2008). Somos conscientes de que numerosos aprendizajes musicales tienen lugar fuera de la escuela, en situaciones en las que no hay un profesor y en las que lo que motiva la acción no es aprender música, sino disfrutar escuchando, interpretando solo o con otros, creando, bailando o jugando a su son. Estos aprendizajes informales, que han tenido lugar desde tiempos inmemoriales, se han visto acrecentados a medida que el desarrollo de las tecnologías y el acceso a las mismas fueron modificando radicalmente la cantidad y calidad de las actividades musicales que los jóvenes realizan en su vida cotidiana.

partitura

Esto significa, más que nunca, que los profesores de música difícilmente se encontrarán en clase con alumnos musicalmente ignorantes o desinformados. Por el contrario, la mayor parte de los estudiantes que llegan a las aulas poseen un conocimiento musical rico y de algún modo sofisticado, adquirido a través de una amplia variedad de actividades musicales que tienen lugar fuera de la escuela.

Es justamente este bagaje el que debe ser considerado como punto de partida para la realización de experiencias de creación musical ricas y significativas en el aula, y nos lleve a repensar lo que significa «saber» música como requisito para la composición musical.

Para algunos profesores la composición es una actividad que solo podrán desarrollar quienes posean una cierta competencia instrumental que les permita probar en su instrumento las ideas musicales, determinadas habilidades de lectura y escritura musical y ciertos conocimientos básicos sobre teoría musical. En mayor o menor grado, eso es lo que se entiende por «saber» música. Pero lo cierto es que las habilidades instrumentales y de lectura y escritura musical desarrolladas por la mayoría de los estudiantes que comienzan la educación secundaria no son suficientes si lo que se pretende es enseñarles a componer con métodos tradicionales. No todos podrán traducir a su instrumento lo que han imaginado y pocos serán capaces de transcribir esas mismas ideas. Del mismo modo, difícilmente los conceptos teóricos adquiridos podrán tener de forma directa una aplicación práctica.

Si esta es la única vía para componer en el aula poco podrá hacerse, y los resultados de lo que se haga seguramente serán muy pobres. Por el contrario, si por «saber» música entendemos el poseer una experiencia auditiva rica y el tener criterios para combinar sonidos o patrones rítmicos o melódicos, modificar timbres u otros parámetros, estructurar las ideas que van surgiendo, escuchar y evaluar los resultados para mantener o modificar lo que se ha creado, etc., probablemente las posibilidades se multipliquen. Estas son habilidades que, en mayor o menor medida, poseen miles de jóvenes que, con una formación autodidacta, crean a diario su propia música sin «saber» música en el sentido que se ha dado tradicionalmente a este concepto. Y estas son las habilidades requeridas para componer en las aulas de música usando algunas de las nuevas herramientas tecnológicas disponibles, entre ellas, algunos secuenciadores (tanto por software como en línea) que, en principio, no requieren del conocimiento de ningún tipo de notación, como por ejemplo ciertos editores de audio, determinadas aplicaciones virtuales alojadas en páginas web que ofrecen recursos gráficos que pueden ser manipulados por el usuario o programas específicos basados en el uso de la notación gráfica. Todas estas aplicaciones, como veremos a continuación, posibilitan la creación de piezas musicales a partir de la combinación de elementos sonoros incluidos en las mismas.

LA COMPOSICIÓN MUSICAL COMO «CONSTRUCCIÓN»

En los últimos años hemos podido comprobar cómo uno de los desafíos para los diseñadores de software musical ha sido el de crear aplicaciones que, a pesar de integrar cada vez más funciones, son más fáciles de utilizar. En muchos de estos programas no es necesario «saber» música, ya que la composición se basa en la combinación de loops2 u otros materiales sonoros pregrabados que pueden combinarse entre sí, opcionalmente con el agregado de ritmos o melodías originales que se introducen en la aplicación, ya sea tocando en tiempo real o usando funciones «paso a paso» que luego el propio programa se encargará de corregir, por ejemplo, ajustando la duración de las notas para adecuarlas al compás elegido.

Fuera del ámbito de la informática musical, este tipo de composición también ha sido utilizado en numerosas propuestas didácticas, especialmente basadas en la combinación de patrones rítmicos o melódicos (véanse, entre otros, Dennis, 1975 y 1984, pp. 83- 88; Carter, 1981; Bramhall, 1989).

Su principal ventaja es que el alumnado no tiene que «partir de cero», sino que puede centrar su atención en la combinación de una serie de elementos que conoce, que sabe cómo suenan (aunque no sepa cómo sonarán al mezclarse entre sí) y que puede modificar para acomodarlos a las decisiones que vaya tomando. El grado de dificultad de este tipo de composición puede, evidentemente, variar en función del tipo de patro- nes o elementos disponibles en el programa, de las posibilidades de transformación de los mismos, de las opciones que haya para su combinación, etcétera.

Dada una serie de elementos, las posibilidades de combinación son diversas y, consecuentemente, las piezas creadas por cada estudiante, pareja o grupo también serán distintas. Para comprender esta idea pensemos en lo que sucedería si diésemos a diferentes grupos de alumnos las mismas piezas de un tangram. Los resultados obtenidos variarían de acuerdo a las decisiones tomadas por cada uno de ellos, pero todos serían más o menos válidos. Fuera del entorno escolar, la composición basada en la combi- nación de loops y en el remix digital es una práctica habitual entre músicos y grupos que usan programas específicos para sus creaciones musicales. Gran parte del repertorio perteneciente a estilos como el techno, el ambient, el hip hop o la DJ music está siendo creado por personas que, sin «saber» música, o contando con unas mínimas nociones de lenguaje musical, consiguen resultados con un alto grado de creatividad y originalidad. La industria musical ha seguido de cerca esta tendencia proporcionando herramientas adecuadas a las demandas de músicos profesionales y aficionados (Buzarovski, 2005). Algunos ejemplos paradigmáticos de aplicaciones pensadas para el inmenso mercado de principiantes y aficionados a la música son GarageBand3 y ACID Music Studio4. En ambos casos, se trata de herramientas que posibilitan la creación y grabación en audio y MIDI5 a partir de la combinación de una inmensa variedad de bucles.

¿Es esto componer? Para algunos profesores no, puesto que no todo el material es original, es decir, creado por el compositor, y lo que se hace realmente es reelaborar o remezclar materiales musicales preexistentes. Para otros, que generalmente parten de nuevos conceptos de musicalidad y creatividad, sí lo es, ya que consideran como composición «cualquier pieza musical cuyo creador experimenta como significativa» (Nilsson, 2002). Nuestra idea de lo que supone componer coincide con la de Nilsson y parte de una definición amplia en la que tienen cabida dos de las acepciones del término que nos da la RAE: «producir obras musicales» (sin limitar sus características) y «formar de varias cosas una, juntándolas o colocándolas con cierto modo u orden». Hablamos de composición en aquellos casos en los que el trabajo de los estudiantes, ya sea realizado de forma individual o en pequeños grupos, a través de un proceso consciente, voluntario y controlado, tiene como resultado la elaboración de un producto musical que puede ser interpretado en diferentes ocasiones, incluso sin la presencia del compositor (Folkestad, 1998, p. 109). Esto implica «retener» aquello que se ha inventado, ya sea a través de la elaboración de una partitura – elemento que algunos de los modernos secuenciadores generan de forma automática «traduciendo» los sonidos a signos– o de una grabación, función de la que también dispone la mayoría de los secuenciadores y que, eventualmente, puede realizarse usando algún editor de audio, como Audacity6 o GoldWave7.

La experiencia nos demuestra el interés de los aprendizajes observados cuando los estudiantes usan el software como un recurso insustituible para dar forma, de manera rápida y eficaz, a sus ideas creatividad y originalidad. La industria musical ha seguido de cerca esta tendencia proporcionando herramientas adecuadas a las demandas de músicos profesionales y aficionados (Buzarovski, 2005). Algunos ejemplos paradigmáticos de aplicaciones pensadas para el inmenso mercado de principiantes y aficionados a la música son GarageBand3 y ACID Music Studio4. En ambos casos, se trata de herramientas que posibilitan la creación y grabación en audio y MIDI5 a partir de la combinación de una inmensa variedad de bucles.

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COMPOSICIÓN MUSICAL COLABORATIVA EN INTERNET

El uso de la Red como recurso para la composición musical colaborativa no es nuevo. Las primeras experiencias realizadas por educadores musicales e investigadores se remontan a mediados de la década de 1990. Proyectos tales como el Composers in Electronic Residence (CIER), iniciado en Canadá en 1995 por David Beckstead, o el Vermont MIDI Project12, iniciado en ese mismo año, y aún activo, fueron pioneros en el uso de Internet para facilitar la composición musical colaborativa. La idea general de estos proyectos es vincular a cada estudiante con un compositor profesional, un estudiante de composición o un profesor. El estudiante puede subir a una página web creada especialmente para el proyecto sus ficheros MIDI o sus partituras, que son revisadas por el tutor que se le ha asignado, quien le ofrece comentarios para mejorar su trabajo.

Un poco más reciente es Sound of our water13, presentado por la UNESCO en 2003 como parte del proyecto titulado Young Digital Creators14. A través de esta propuesta, vinculada con distintas áreas (ciencias naturales, geografía, historia, música, etc.), los jóvenes tenían la oportunidad de reflexionar sobre diferentes temas relacionados con el agua e integrar sonidos digitales en sus propias creaciones de paisajes sonoros acuáticos. Al iniciar el programa se grababan fragmentos de sonidos acuáticos que eran subidos a un banco de sonidos en la web y quedaban a disposición de todos los participantes. Estos sonidos eran usados por los jóvenes creadores para componer sus piezas musicales o paisajes sonoros, que también eran subidos a la red. Todos los participantes podían opinar y debatir sobre las distintas piezas en una comunidad en línea. Finalmente, las obras creadas eran publicadas e interpretadas en eventos en los que una audiencia internacional podía disfrutar y compartir opiniones sobre las mismas.

Fuera del ámbito educativo, en los últimos años también se han creado sitios web colaborativos en los que estudiantes y músicos aficionados pueden reunirse para participar, componer, compartir y promover sus creaciones. Algunos ejemplos son Kompoz, Red Panal y ACIDplanet.

El sitio web mencionado en primer término, Kompoz15, es una plataforma para la composición musical colaborativa en línea en la que usuarios y músicos de todo el mundo pueden trabajar conjuntamente y compartir sus creaciones. Por ejemplo, si alguien tiene una idea para componer una canción, puede grabar una maqueta (o solo una pista), subirla e invitar a otros usuarios para que añadan la percusión, un bajo, voces, etcétera.

Características similares encontramos en Red Panal16, un espa- cio virtual dirigido a compositores, músicos, técnicos de sonido y aficionados interesados en la composición musical colectiva y colaborativa. Con un diseño interactivo, se define como una red social especializada donde los usuarios dejan de ser meros consumidores para convertirse en productores de contenidos. El sitio web dispone de numerosas herra- mientas Web 2.0 que permiten el intercambio y publicación de creaciones propias.

El tercero de los ejemplos, ACIDplanet17, es un sitio comercial creado por Sony Creative Software, que ofrece colecciones de samples (muestras de sonido) de compositores y usuarios registrados que pueden ser bajados al propio ordenador, remezclados y vueltos a subir al sitio para participar en concursos periódicos de remix. El portal proporciona un software gratuito, ACID XPress, con el que se pueden elaborar las distintas composiciones.

Estas y otras herramientas digitales para la composición musical colaborativa en línea abren nuevas e insospechadas posibilidades para enriquecer los procesos de enseñanza y aprendizaje. Los proyectos y entornos comentados en este apartado son solo una pequeña muestra de la evolución de los recursos en línea para la composición musical en la última década. Sitios colaborativos tales como el ya mencionado ACIDplanet brindan un entorno en el que los estudiantes pueden subir y compartir la música que crean, no solo con sus compañeros sino también con estudiantes de cualquier lugar del mundo y con cualquier usuario interesado en escucharla. En este sentido, se trata de herramientas que, además, ofrecen grandes posibilidades para la difusión del trabajo realizado en el aula, a las que se suman otras, como los espacios virtuales que permiten alojar ficheros de audio y podcast (por ejemplo, Odeo y Poderato) o incluso los propios blogs, wikis y páginas creadas en redes sociales, usados cada vez más frecuentemente en entornos educativos, en los que los ejemplos musicales pueden incluirse mediante un sencillo procedimiento que consiste en copiar y pegar el código embed proporcionado por el servidor en el que se alojan los ficheros.

Los avances tecnológicos de las dos últimas décadas han posibilitado la creación de nuevas herramientas para la expresión creativa, multiplicando el número de personas que componen su propia música. Según una encuesta realizada en Francia hace ya más de siete años (Pouts-Lajus y otros, 2002, citado por Delalande, 2008, pp. 7-18), al menos un millón de personas, número que incluía a niños, jóvenes y adultos, componía habitualmente en sus ordenadores personales. En el tiempo transcurrido hasta el presente es muy probable que esta cifra se haya multiplicado, respondiendo a la tendencia marcada por el surgimiento y evolución de nuevas herramientas tecnológicas en el entorno de la Web 2.0, en el que el usuario consumidor ha dado paso al usuario productor. De hecho, un estudio realizado más recientemente en los Estados Unidos muestra cómo más de la mitad de los jóvenes que usan Internet crean y comparten contenidos multimedia. Además de generar blogs o páginas personales, una inmensa mayoría remezcla imágenes y sonidos para elaborar creaciones propias y, a su vez, comparte en línea sus producciones (Lenhart y Madden, 2005).

Como hemos venido señalando, las tic presentan una oportunidad inédita y la experiencia de músicos y aficionados que trabajan fuera del ámbito escolar invita a pensar en nuevas posibilidades de aprendizaje musical que pueden enriquecer el trabajo que se realiza en las escuelas y contribuir a derribar los muros del aula, posibilitando la conexión con un mundo musical más amplio y diverso.